Cantora Crest, el culebrón del clan Pantoja
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EL PROGRAMA 'ARUCITYS' LO RECREA EN FORMA DE SERIE

Cantora Crest, el culebrón del clan Pantoja

Isabel Pantoja ya era carne de telenovela incluso desde antes de casarse con Paquirri. Tras la muerte del torero, el cortijo más famoso de España ha sido escenario de intrigas, secretos y amores prohibidos

No parece haber familia mediática en nuestro país que aguante unida dos generaciones. Menos aún cuando la mayoría de sus miembros acude presta a desgranar sus miserias en un plató o ante una cámara de televisión. El ‘clinc clinc’ de la caja registradora suena más veces últimamente que los requiebros de una tonadillera a la sombra. Las lágrimas por Paquirri se han convertido en lamento carcelario y quienes medran en torno a Isabel acaban acuchillándose entre sí sin rubor alguno. Nos falta un Lorenzo Lamas en esta historia, pero el programa Arucitys (8tv) ha logrado equiparar a Isabel Pantoja con la mítica Angela Channing, leyendo el desmembramiento de una saga en clave de teleserie americana. Estos son sus protagonistas.

Kiko Rivera, endeudado hasta el tuétano, acusa a su adoptiva hermana de ser la mujer de hielo. Chabelita huye a Londres, mantiene un noviazgo que nadie toma en serio y volará a Honduras para encontrarse con Nacho Vidal bajo un cocotero. Jessica Bueno, la modelo que pudo ser nuera, entrega al primer nieto cada quince días con el gesto torcido pero con la puntualidad de DHL. Alberto Isla, padre del segundo nieto y el hombre que aguantó casado un mes, logra aumentar el volumen de sus bíceps paralelamente al de su cuenta bancaria, polígrafo mediante y ágrafo sonriente. Donde se ponga sostener una mancuerna, para qué un libro.

El tito Agustín no se pronuncia, prefiere escuchar desde dentro del armario. La yaya doña Ana baja la voz de Corazón indomable solo cuando barrunta que algo se cuece en la habitación contigua. Como que Lorena da Souza explique los pormenores erótico-ventoleros de Kiko Rivera en horizontal convirtiendo a Irene Rosales en una Mayte Zaldívar de los tiempos modernos. Entretanto, Julián Muñoz, su amor cachuli y rociero, sigue pudriéndose en Alhaurín. Afortunadamente, el antes ubicuo Sema ha desaparecido del mapa y su sosias en el nivel superior, Falete, guarda para sí los avatares carcelarios de su íntima tonadillera. Silencio sepulcral también el de Las Mellis y asombroso el de Pepi Valladares mientras Chelo García Cortés, Raquel Bollo y Luis Rolláncompiten por la amistad de Aragorn en un plató de televisión.

"Anabel Pantoja se nos dibuja como una agente libre de contraespionaje. Tanto recolecta dádivas para la fianza de su tía o participa en un reality que se presenta como confesora de Kiko y chófer de Chabelita. También gusta de mostrar sus encantos y presumir de felatriz en revistas semanales"

Francisco Rivera sigue reclamando los trastos de torear que su padre le dejó en herencia, advierte al mundo de que el próximo crack económico vendrá determinado por una inflación panadera, y María del Monte, sabedora de que todo esto estallaría más pronto que tarde, sonríe pícara desde la fila cero.

Las tramas son tantas y su devenir tan cambiante que los guionistas de LOST se lamentan de no haber introducido a ningún torero en la isla. En la nuestra, la de Supervivientes, quizá disfrutemos de Jesulín de Ubrique en un crossover dinástico que promete ser épico.

La última en hablar ha sido la mujer invisible. Dulce, aquella que fue niñera de Chabelita y hoy cuidadora de su hijo, rompe por primera vez su silencio. Arremete contra Kiko Rivera, al que un día consiguió sostener en sus brazos. Hoy ni podría ni desea hacerlo. “Si tanto quiere proteger a la familia feliz, que deje a mi niña en paz. Que ya está bien. Si quiere saber por qué es tan fría la hermana, que me llame, que le voy a refrescar la memoria”. Mi niña. De repente, con un quiebro inesperado, la niñera etérea se convierte en protagonista de basalto y madre readoptiva. Zas. Melón abierto. Chabelita es el verso suelto del clan porque algo muy grave ocurrió tras las paredes de Cantora.

La solución, solo tal vez, en el próximo episodio.

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