Vargas Llosa da plantón a sus invitados de la fundación que preside por estar con Isabel
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DEJÓ TIRADO A SUS 50 INVITADOS

Vargas Llosa da plantón a sus invitados de la fundación que preside por estar con Isabel

El escritor peruano ejercía de anfitrión en un encuentro social y distendido con los participantes de unas conferencias, pero no acudió. Su hijo Álvaro fue el encargado de excusarle. El nobel prefirió quedarse en Villa Meona con su novia

No estaba, pero sí se le esperaba. Su presencia estaba anunciada, pero Mario Vargas Llosa decidió finalmente no acudir al cóctel de hermandad en el Nuevo Club de la calle Cedaceros de Madrid, donde debería haber ejercido de anfitrión como presidente de la Fundación Internacional para la Libertad. El premio nobel prefirió estar con su novia, Isabel Preysler, en su casa de Puerta de Hierro.

Este jueves comienzan unas jornadas de conferencias en la Casa de América con la participación de conferenciantes internacionales. Todos ellos fueron convocados en la noche de este miércoles para un encuentro distendido y social; una manera más informal de ponerse al día e intercambiar impresiones relacionadas con la actualidad. Pero falló el anfitrión, Mario Vargas Llosa. Sí acudió su hijo Álvaro, que tuvo que dar explicaciones poco convincentes a unos invitados que no entendían la ausencia del nobel. Todos ellos sabían de la aventura sentimental del escritor con Isabel Preysler, pero no imaginaban que les diera plantón. Más aún cuando esa misma mañana en diversos programas de televisión se daba buena cuenta del viaje de amor y lujo de la pareja a Lisboa, una noticia adelantada por Vanitatis,en la que se informaba de cómo el cumpleaños del empresario Joa Flores había servido para la presentación oficial por parte de Isabel de su nueva pareja.

Cabría esperar que si ella ya había cumplido con sus amistades, el siguiente paso lo diera Vargas Llosa invitándola a la reunión de intelectuales y empresarios organizada por él en el palacio de la calle Cedaceros. Un club privado centenario al que solo se puede acceder si se es socio o si se está invitado por un socio. Por lo tanto, la posibilidad de que el acto se fuera de las manos si se presentaba con Isabel Preysler no se contemplaba porque la convocatoria no era multitudinaria. La cita estaba prevista para las 20.30 horas. No más de 50 personas, muchos de ellos llegados de Cuba, Venezuela, Francia o Chile para participar en unos encuentros que siempre han sido una prioridad para Vargas Llosa. Sin embargo, esta vez delegó en su hijo Álvaro, que ha sido el único que se ha mantenido firme frente al tsunami informativo que ha supuesto el romance de su padre.

Son varias las versiones para esta 'espantá' del nobel. Unos decían que el escritor había preferido no acudir para que no se notara la tensión familiar, y otros que era una manera de escabullirse ante la ausencia notable de su todavía mujer, que nunca había faltado a este encuentro social previo a las jornadas culturales. La excusa podría haber sido su asistencia a la apertura de los cursos de verano de San Lorenzo del Escorial de la Universidad Complutense de Madrid, pero esta convocatoria finalizó una hora antes, así que le hubiera permitido dejarse ver en su fiesta de bienvenida.

Vargas Llosa no ejerció de anfitrión y dicen las amistades que posiblemente se esté dando cuenta de cómo se ha equivocado al administrar su nueva vida afectiva con una sobrexposición innecesaria.

Isabel Preysler Mario Vargas Llosa
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