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NO MANTIENE CONTACTO CON LOS ALBA

Genoveva Casanova sobre su contencioso con su ex: "Debe respetar lo que dictó un juez"

La exnuera de la duquesa de Alba se muestra feliz. Está a punto de cumplir su primer aniversario con José María Michavila y se ha reencontrado a sí misma. Le entristece la situación de los Vargas Llosa

Foto: Genoveva Casanova, en una imagen de archivo (Gtres)
Genoveva Casanova, en una imagen de archivo (Gtres)

Genoveva Casanova ha vuelto a Marbella. Esta vez para inaugurar la nueva tienda de los joyeros Chocrón. Nada más cruzar el arco de la ciudad, sus primeros recuerdos fueron para Cayetana de Alba: “No hay un día que pase sin echarla de menos. Era mi madre”.

La mexicana ha regresado a la Costa del Sol junto a su amor, José María Michavila, después de pasar unos días en un wellness de la Costa Blanca. Allí ha comenzado una dieta depurativa para limpiar el cuerpo de toxinas y descansar. La ex de Cayetano de Alba habla con absoluta normalidad de la relación con su pareja y de lo feliz que está. Pasada su crisis, se ha puesto el pelo castaño, se ha comprado un perro y circula por Madrid en una Harley. Su meta, ser feliz. En una entretenida conversación con Vanitatis cuenta cómo se ha ido esculpiendo su nueva identidad, una Genoveva de la que no cambiaría nada.

Pregunta: Se le ve una carita de enamorada que no puede disimular. Muy pronto celebraran José María y usted su primer año juntos...

Respuesta: Sí, en octubre celebraremos nuestro primer aniversario. Estoy tan feliz como el primer día. José María me ha dado mucha serenidad y paz. Juntos nos complementamos.

Genoveva Casanova y José María Michavila, en una imagen de archivo (Gtres)
Genoveva Casanova y José María Michavila, en una imagen de archivo (Gtres)

P: ¿Y cómo es él?

R: Guauuuu... Ese guauuuu te lo resume todo. Es un amor, es admirable. (Risas). ¿Qué más puedo decir?

P: Ahora son ustedes una familia numerosa con siete hijos, los cinco de su pareja y los mellizos Luis y Amina. ¿Qué tal se llevan los niños?

R: Muy bien, lo cierto es que están encantados de estar juntos, y sus edades están escalonadas y les da tiempo a hacer de todo. No nos aburrimos. Siempre inventamos cosas diferentes. Ahora nos iremos a la casa de campo que José María tiene en la sierra de Gredos para pasar unos días de vacaciones. Este año no me apetece moverme tanto. Quería llevar a mis niños a México con los abuelos, pero no sé si vamos a poder encajar fechas.

P: Hablando de México, ¿qué le parece lo que ha dicho el millonario Donald Trump sobre ustedes, los mexicanos?

R: Me ha parecido indignante. Es muy triste que una persona que está en una situación privilegiada como la suya tenga ese talante. En la vida no se puede ser así de cruel ni de discriminatorio. Es de una crueldad tremenda, y no solo por lo que a mi me toca como mexicana, sino por el mundo que él quiere hacer.

P: ¿Es usted reivindicativa?

R: Solo cuando creo en algo. Es entonces cuando voy a por todas.

P: En eso se parece usted a su exsuegra, la duquesa de Alba…

R: Ella era genial. Pasamos muy buenos momentos aquí en Marbella. La echo de menos todos los días. Llevo 15 años viviendo en España y ella era como una madre para mí.

P: ¿Sigue teniendo relación con los Alba?

R: La normal. Cada vez menos. Me separé hace nueve años y ya después cada uno siguió su rumbo. Una vez que se ha ido Cayetana, apenas tengo contacto. Ella era mi nexo de unión.

Cayetano Martínez de Irujo junto a sus dos hijos (Gtres)
Cayetano Martínez de Irujo junto a sus dos hijos (Gtres)

P: ¿Cómo está el contencioso con Cayetano? ¿Ha llegado a algún acuerdo?

R: No, yo no he llegado a ningún tipo de acuerdo. Lo único que tenemos es una sentencia de divorcio que ha dictado un juez y eso es lo que se ha respetado hasta hace poco. Y eso se debe seguir haciendo.

P: Ya, pero Cayetano no está de acuerdo en pagar las cantidades que paga...

R: Yo a eso no le voy a responder. Yo vivo mi vida y cada cual que haga lo que quiera.

P: Usted ha hecho casi de todo... Hasta escribir un libro, El llanto de los elefantes. ¿Cambiaría algún capítulo ahora?

R: Cambiaría muchas cosas. Desarrollaría más la estructura del libro. Por suerte, el libro se está vendiendo muy bien. Mi padrino, Juan Manuel de Prada, fue muy emotivo en la presentación y lo desmenuzó como si estuviera en su cabeza.

Montaje fotográfico realizado en 'Vanitatis' por la publicación de su libro
Montaje fotográfico realizado en 'Vanitatis' por la publicación de su libro

P: ¿Ebook o papel?

R: Siempre papel. Ese rico olor a tinta…

P: ¿Qué libro está leyendo ahora?

R: Ahora mismo leo A flor de piel, de Javier Moro, y el último de Juan Manuel de Prada.

P: También le gusta mucho la fotografía...

R: Mis exposiciones han crecido mucho. La última fue en México, en una sala gigantesca, y todo lo que se recauda es para la ONG. Las fotografías responden a momentos de mis viajes, esos en los que tienes una consciencia muy absoluta. Momentos dolorosos y hermosos a la vez.

Genoveva, en una imagen de archivo (Gtres)
Genoveva, en una imagen de archivo (Gtres)

P: Tengo entendido que también le gusta practicar yoga y que está convirtiendo en un adicto a José María…

R: (Risas) Es cierto. Todo lo que es bueno para mí intento que también sea para José María, y claro ya hacemos muchas asanas juntos. Le está gustando. Yo practico bikram. Él, poco a poco...

P: La postura favorita de Rodrigo Rato es el sastre. ¿La suya?

R: La langosta. Es la que más me gusta. Yoga es conjugar cuerpo y alma. Para mí es el mejor momento del día, cuando uno se encuentra consigo mismo.

P: Hoy en Marbella representa a una firma de joyas. ¿Le gusta ponérselas en su vida diaria?

R: Llevo solo una cruz que me regalaron mis niños y una cadena de una lágrima, por las lágrimas de los elefantes. Me gustan mucho los diamantes.

P: ¿Y se los pondrá para la invitación que le han hecho este verano para la Copa del Rey de Vela en Mallorca?

R: ¡Que pena! Cierto es que nos han invitado, pero no podemos ir. Ahorita mismo venía viendo la agenda y José María tiene un compromiso laboral que no podemos evitar.

P: Usted fue pareja de Gonzalo, uno de los hijos de Vargas Llosa. ¿Cómo lleva la familia la separación de su padre?

R: A Patricia y a Mario les quiero mucho. El tiempo que pasé con ellos me dieron una lección de educación increíble, jamás me preguntaron por mis cosas y yo ahora les pago con el mismo respeto. Pero sé que Patricia, después de cincuenta años a su lado, lo está pasando mal y eso me entristece.

Genoveva junto a Gonzalo Vargas Llosa (Gtres)
Genoveva junto a Gonzalo Vargas Llosa (Gtres)

P: Volviendo la vista atrás, ¿qué cambiaría usted de su vida?

R: No cambiaría nada, ni siquiera todos los errores que he cometido; los volvería a vivir. ¡Y mira que he metido la pata veces! Pero a fin de cuentas estoy en un proceso de crecimiento brutal. Mi paso por India, donde fui buscando respuestas, ha sido fundamental. Allí encontré la esencia.

P: ¿Sus hijos notan que es ahora mas auténtica y más sensorial?

R: Síííííí, lo han notado. Nos unimos muchísimo, hablamos mejor y nos damos mucho más. Ellos están en Inglaterra, pero cuando vienen… pufffff, es magnífico. Nos intercambiamos de una manera más directa los afectos.

P: ¿Los mellizos son más Alba o más Casanova?

R: Son muy ellos. Yo me paso la vida diciéndoles: no me copies, búscate a ti mismo y sé tú. Edifícate.

P: Siempre dice usted que su peor crisis fue la de los 35…

R: Jajaja... Sí, tuve una crisis de los 35 a los 40. No encontraba sentido a nada y me di cuenta que la felicidad no era lo que nos vendieron. Así que me levanté un buen día, me compré una Harley, me puse el pelo de castaño y voy con un perro (risas). Arropé mis miedos y ahora sé que eso es la felicidad. Hay una frase que dicen en mi país que la he hecho mía: "Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes". Namasté.

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