Kike Sarasola, el pionero: Nunca he tenido miedo de ser quien soy
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Kike Sarasola, el pionero:
"Nunca he tenido miedo de ser quien soy"
Fue el primer olímpico en salir del armario, de los primeros que apostó por la maternidad subrogada y no se ha ocultado como CEO de Room Mate Group. Todo sin caer en guetos. Con ustedes, Kike

"El maricón soy yo, pero mis hoteles no". Con esta rotunda frase el hombre que llama educadamente a la puerta de una de las habitaciones de su propio establecimiento, donde este equipo le espera para maquillarle y cambiarle de ropa, retó a los empresarios de su sector que pretendían encasillarle. "Querían colgarme la etiqueta de que mis hoteles eran solo para gais. Yo respeto todo, pero mi negocio es inclusivo. Mis hoteles están abiertos para todo el mundo", relata. El fundador y presidente de Room Mate Group y @BeMateCom, Kike Sarasola (Madrid, 1963), sabe de lo que habla. Y eso que a veces le da vértigo. "Me miro en el espejo y digo: sí, podría haberme callado, pero no sería Kike Sarasola".

Tal vez porque los números le han dado la razón. El año pasado la cadena hotelera facturó 80 millones de euros. "Este año esperamos estar cerca de los 100 millones", apunta. 23 hoteles le dan la razón. Y los que vienen.


Los bolígrafos de la competencia

Este hombre hijo de madre colombiana y padre vasco dijo durante una conferencia de startups que fundar Room Mate era un sueño que tenían él y su marido, Carlos (Marrero), el hombre con el que se dio el 'sí, quiero' el 30 de octubre de 2006 tras 14 años de relación. "Entonces -sonríe- oí cómo a la gente se le caían los bolígrafos de sobresalto. Sin duda, mi primer gran hándicap laboral fue la empresa".

Son las nueve de la noche y estamos en la terraza del Room Mate Óscar Hotel. Esa fórmula mágica de poner a sus establecimientos nombres de persona. El ambiente distendido que genera este establecimiento hace que aunque el CEO del local se esté bañando en la piscina y haya una sesión de fotos, los clientes que abarrotan la azotea en busca de la puesta de sol apenas se percaten de nuestra presencia. "El día que no se necesite preguntar, es cuando la sociedad se habrá normalizado. Algo que por suerte hemos conseguido en mi empresa y yo exijo que esto se respete al máximo. No hay cosa que me moleste más que me pregunten qué porcentaje LGTB hay en mi negocio. Yo contrato sonrisas, personas. No hay cosa que más odie que los guetos. Esto y cualquier tipo de discriminación en cualquier entorno me parece inadmisible", incide.

Un caso de éxito

Room Mate Group está formado por las marcas: Room Mate Hotels, Be Mate Apartamets y X-Perience (consultoría). Sus hoteles con nombre propio, como si al hospedarse en ellos uno fuera a visitar a un amigo, operan en 7 países y actualmente suman 23. Pero durante los próximos 18 meses abrirán once nuevos establecimientos. Entre ellos: Rotterdam, el próximo 10 de julio, San Sebastián en agosto y en plena Gran Vía, a finales de 2019. En fechas próximas habrá otros destinos como: Lisboa, Gran Canaria, París, Roma, Nápoles, Mallorca… El año pasado la cadena hotelera facturó 80 millones de euros. Igualmente han duplicado el tamaño de la compañía, pasando de 1.500 habitaciones hasta las 3.050 habitaciones.

Una de las originales habitaciones de los hoteles Room Mate.
En la Imagen de fondo Kike Sarasola en la piscina
del Room Mate Óscar (Foto: Pepino Marino)

Sus salidas del armario

A Kike Sarasola le gusta hablar de su padre, el empresario guipuzcoano Enrique Sarasola Lerchundi, que hizo su fortuna a los 21 años en América Latina, pero que se popularizó en España por su amistad con Felipe González. "Es mi referente. Por sus ideales y por su espíritu emprendedor. Lo que más me gusta es que me digan que me parezco a mi padre, de él valoro la lealtad". Explica que salir del armario en su casa no fue complicado.

Un día habló con sus padres...

En mi familia siempre hubo mucho respeto. Nunca tuve que pedir ni permiso ni aprobación para nada. Era lo que era y punto. Tuve la suerte de que un día mi padre me preguntó si tenía novio o novia y en ese momento no me sentí un bicho raro. En esa época no había tantos referentes como ahora y todo era más clandestino. Yo necesité decirlo en casa, pero tampoco fui con una pancarta.

Los retos son la historia de su vida.

Nadie pensó nunca que podía llegar donde he llegado. ¿Cómo iba a llegar a ser un jinete olímpico si venía de un ambiente privilegiado y la alta competición necesita disciplina? Luego con los hoteles: ¿dónde te metes si ya está todo hecho? Me gusta ser disruptivo, ir contra corriente.

"Mi padre siempre se sintió orgulloso de mí
y de mi marido

También fuiste pionero en salir del armario en el mundo del deporte y además como olímpico.

En el mundo del deporte me sentí en la obligación de mostrar abiertamente mi sexualidad porque me enteré de casos de chicos deportistas que estaban sufriendo bullying. En el mundo del deporte no hubo reacción, porque ya sabían que era mi pareja y mi entorno familiar estaba al tanto. Espero haber ayudado a que algún chico en provincias haya podido hacer su vida con la cabeza bien alta.

Y es aquí cuando se emociona al recordar cuando les propusieron hacer un reportaje sobre la vida personal de los olímpicos en TVE y él pensaba que no querrían grabarle al estar con un hombre. Su padre participó activamente en ese documental. "Salía entrenando en El Espinar, en Segovia, y él salía hablando de lo orgulloso que estaba de mí y de Carlos", detalla. Se emociona. "Creo que dijo que no sabía cómo mi marido me aguantaba". Era 2001 y a los pocos meses falleció su progenitor. Kike nunca ha podido ver el documental.

Lleva 25 años con su marido...

Lo conocí en un bar y supe que era el hombre de mi vida. Dos cosas me han cambiado: tener los hijos que nunca pensé que podía tener y poderme casar. Cuando presento a Carlos, me encanta poder decir 'marido' para que la sociedad digiera la palabra.

Su boda fue la primera en salir en portada en una revista del corazón. 

Se acababa de aprobar el matrimonio gay en España con Zapatero y todo eran bodas pequeñas. Casi a hurtadillas. Yo quería un bodón. Vino Felipe González, José Bono, Trinidad Jiménez, Pedro Zerolo, Eugenia Martínez de Irujo o Bibiana Fernández. Nos convertimos en un referente para otras personas. Tengo el ejemplar de '¡Hola!' guardado. Fue algo pionero porque casarse, aunque legal, era casi un tema tabú.

Recurrieron a la gestación subrogada,  ¿por qué no adoptaron primero?

Yo llevo 25 años y medio con mi marido felizmente enamorado y cuando decidimos tener hijos, hace 10 años, fuimos a la Comunidad de Madrid. Nos maltrataron. Nos trataron fatal porque no tenían en la cabeza que una pareja homosexual pudiera tener un hijo. Todo eran trabas cuando lo que queríamos hacer era un acto de amor.

Kike Sarasola en el lobby del Room Mate Óscar Hotel. (Foto: Olga Moreno)

Los hijos y la política

También fueron pioneros en la gestación subrogada...

Conocíamos a parejas que ya lo estaban haciendo y Miguel Bosé, que se encontraba en la misma posición que nosotros, también. Seguimos su estela y nos fuimos a California. Fueron dos años duros y ahora Carlos me da las gracias por ser el padre más feliz del mundo y por tener dos hijos divinos. La pena es no haber tenido más y antes. Nos encontramos con muchas barreras. Los que más en contra, la extrema derecha y parte de la izquierda tradicional. Lo que no puede ser es que esto solo lo puedan hacer las personas que tienen dinero.

Y es aquí cuando se significa por Ciudadanos.

Albert Rivera ha promerido que llevará la gestación subrogada al Congreso para debatirla y saca adelante una ley que regule todo. Estoy a favor de que se proteja a todos: los donantes, los receptores, los niños. Si hay un modelo que funciona maravillosamente como es Estados Unidos, no entiendo por qué no copiamos este modelo de éxito.

"Nacimos diversos y ojalá nunca necesitemos
ninguna política de integración"

¿Se ve en política?

No, hay muchos hoteles por hacer, pero no me escondo.

Kike Sarasola es un habitual en las listas de los gays más influyentes de España.

De nuevo, Kike se mete en la piscina. La real para nuestra sesión de fotos que aprovecha los últimos rayos de luz y la metafórica. Sarasola no es un hombre de medias tintas, pero le gusta sentirse aconsejado por su equipo de colaboradores. Blanco o negro, dice. Ellos se sonríen porque saben que odia los grises. Y sueña con que el Orgullo se convierta en un futuro en la fiesta de la normalización. Recalca el tema de las agresiones homófobas. Concienciar, concienciar e ir con la cabeza bien alta. "Nacimos diversos y ojalá nunca necesitemos ninguna política de integración". Apunten.

Entrevista: Ana Sánchez Juárez
Fotografía: Olga Moreno
Ayudante de fotografía: Javier Hernández
Maquillaje: Urvan
Diseño: Bolívar Alcocer
Desarrollo: Jorge Massanet

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