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una boda por todo lo alto

El vaporoso vestido de novia (hecho en 24 horas) de la princesa Lindy Klim

Hija de padre balinés y madre australiana, vivió en la isla hasta los tres años. Su enlace ha sido la comidilla de la prensa británica

Foto: Lindy Klim en una imagen de archivo. (EFE)
Lindy Klim en una imagen de archivo. (EFE)
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Aquí en España, casi nadie conoce a Lindy Klim, una princesa del Líbano (su tío abuelo es el rey de Denpasar) que, a sus 39 años, se ha convertido en uno de los personajes más populares de Australia y Gran Bretaña tras emparejarse con el desarrollador inmobiliario Adam Ellis. Exesposa del campeón de natación Michael Klim, su nueva relación parece haberle traído la felicidad deseada, ya que ha contraído matrimonio con Ellis esta misma semana.

Sus grandes amigas han hecho todo un álbum virtual del enlace a través de Instagram. Las más originales tienen que ver con su vestido de novia, para el que ha recurrido al diseñador australiano Toni Maticevski.

El creador hizo para ella, en apenas 24 horas, un vestido blanco de tul, con tela semitransparente y un escote en forma de V hundido. Lo vaporoso del atuendo dio mucho juego para Lindy, que vivió, según la prensa, un día para el recuerdo.

Lindy Klim en un momento de la boda. (Instagram)
Lindy Klim en un momento de la boda. (Instagram)

Con el pelo recogido en un moño y un maquillaje mínimo, la princesa pronunció un pequeño discurso y llegó a la ceremonia descalza y sonriente. Rodeada de sus hijos, los stories han mostrado cómo jugó con las diferentes capas del vestido, que ha llamado la atención por su peculiaridad y por lo bien que le sentaba a Klim, considerada una de las mujeres más elegantes de Australia. La boda estuvo llena de anécdotas, como aquella que tiene que ver con los hijos del primer matrimonio de Lindy, que jugaron y posaron como auténticos modelos.

La pareja, camino al altar. (Instagram)
La pareja, camino al altar. (Instagram)

Historia de una princesa

La historia de esta balinesa de 39 años es bastante peculiar. Hija de padre balinés y madre australiana, vivió en la isla hasta los tres años. Cuando sus padres se divorciaron, se mudó a Hobart con su madre, aunque años después regresaría a Bali en compañía de sus hijos. Una vez adulta, y apartándose de la descendencia real que le hizo protagonizar innumerables titulares, Lindy lanzó una exitosa firma de cosméticos llamada Milk & Co. Lo hizo al lado de su marido. “Mi formación profesional era de modelaje y Michael era un atleta olímpico. Cuando se retiró de la natación, diferentes empresas se acercaron a él para ser la cara de sus productos y pensamos que tenía más sentido crear nuestros propios productos”, dijo en una entrevista.

El amor se les rompió al mismo tiempo que ella se convertía en un personaje muy mediático, elogiada por su elegancia y por la cercanía que transmitía. La misma que ha hecho que comparta, sin importarle lo más mínimo, este bodorrio en las redes; en el que nuevamente ha demostrado que ella no viste como las demás. Ni siquiera de novia.

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