María Eugenia, hija de Rafael González-Serna, brilla en su boda con Juan Molina Ponce: vestido de novia clásico y diadema de pedrería
La ceremonia religiosa ha tenido lugar en la parroquia de Santa Cruz, un templo pequeño de la capital hispalense. Después, se han desplazado hasta la Hacienda La Soledad
María Eugenia González-Serna, junto a su hermano, minutos antes del 'sí, quiero'. (Cordon Press)
Este sábado, Sevilla se ha convertido en el escenario de la primera gran boda de la temporada. María Eugenia, hija del cantante y compositor Rafael González-Serna, se ha dado el 'sí, quiero' con Juan Molina Ponce. Una cita que, como era de esperar, ha reunido a numerosos rostros conocidos de la sociedad sevillana. La ceremonia religiosa ha tenido lugar en la parroquia de Santa Cruz, un templo pequeño de la capital hispalense. Después, se han desplazado hasta la Hacienda La Soledad, donde se ha llevado a cabo el banquete y la posterior fiesta.
Para este día tan especial, González-Serna ha apostado por una línea muy depurada y clásica. El diseño, con escote barco y manga larga ajustada, centra toda la atención en la silueta. Además, el cuerpo se presenta entallado y se abre en una falda amplia que culmina en una larga cola, que ha sido la protagonista de la entrada al templo. En cuanto al tejido, lejos de ser completamente liso, presenta una textura sutil con dibujo. También destaca el velo, de gran longitud, que acompaña la caída del vestido y refuerza el aire solemne del estilismo. En la mano ha portado un ramo de flores blancas con toques verdes, que completa una imagen armónica y coherente.
María Eugenia González-Serna antes de entrar al templo católico. (Cordon Press)
En lo que concierne al beauty look, María Eugenia González-Serna ha optado por una propuesta clásica y muy medida. El cabello va recogido en un moño bajo con el que ha conseguido despejar el rostro y que, además, permite que el velo caiga con naturalidad. También ha portado una pieza joya que ha elevado el look. Se trata de una diadema de pedrería parcialmente cubierta por el velo y que refuerza el carácter tradicional del conjunto. Respecto a la joyería, la novia ha lucido pendientes largos y brillantes, que aportan luz.
María Eugenia González-Serna entrando a la iglesia. (Cordon Press)
Aunque, como marca la tradición, la novia ha sido la gran protagonista, la ceremonia ha reunido a numerosas personalidades de la alta sociedad andaluza. Lourdes Montes y Tana Rivera son algunas de las invitadas que se han desplazado hasta la capital hispalense para estar presentes en este día tan importante. Y no es de extrañar puesto que el padre de la contrayente, Rafel González-Serna, mantuvo una relación estrecha con buena parte del panorama social, cultural y taurino de España. Prueba de ello es que en su funeral estuvieron presentes figuras como Curro Romero, Carmen Tello y María del Monte, entre otros.
Los novios tras darse el 'sí, quiero'. (Gtres)
Esta boda llega un año después de la de su hermana, Magdalena González-Serna, que contrajo matrimonio con Antoliano Rodríguez Márquez el 8 de febrero de 2025. Aquella ceremonia, celebrada en la Catedral de Sevilla, se convirtió en uno de los enlaces más comentados de la temporada en la capital andaluza. Una vez convertidos en marido y mujer, los contrayentes, junto al resto de los invitados, se trasladaron a Hacienda de Orán, donde tuvo lugar la celebración. Esa unión matrimonial refuerza la relevancia social de este nuevo enlace y como se han convertido en habituales en las grandes citas del calendario sevillano.
Este sábado, Sevilla se ha convertido en el escenario de la primera gran boda de la temporada. María Eugenia, hija del cantante y compositor Rafael González-Serna, se ha dado el 'sí, quiero' con Juan Molina Ponce. Una cita que, como era de esperar, ha reunido a numerosos rostros conocidos de la sociedad sevillana. La ceremonia religiosa ha tenido lugar en la parroquia de Santa Cruz, un templo pequeño de la capital hispalense. Después, se han desplazado hasta la Hacienda La Soledad, donde se ha llevado a cabo el banquete y la posterior fiesta.