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LA PEQUEÑA DE LA SAGA APURA SUS VACACIONES

Isabel Preysler, Ana Boyer y Tamara Falcó, fans número uno de Enrique Iglesias

Ana Boyer, la pequeña de la saga de los Preysler, apura sus últimos días de vacaciones antes de incorporarse a su nueva vida laboral

Foto: Isabel Preysler antes del concierto (Amparo de la Gama)
Isabel Preysler antes del concierto (Amparo de la Gama)

Ana Boyer, la pequeña de la saga de los Preysler, apura sus últimos días de vacaciones antes de incorporarse a su nueva vida laboral el próximo septiembre en el bufete de Uría y Menéndez en Madrid. Este fin de semana, la hija de Miguel Boyer e Isabel Preysler arropó a su hermano Enrique con todo el clan familiar en el concierto que ofreció en Marbella. Anita se quedó afónica de tanto gritar. En la séptima fila de platea y acompañada de algunos amigos, la baby del clan lo cantó todo.

En un momento del concierto confesó a Vanitatis que su padre, el que fuera ministro de Economía en el primer Gobierno de Felipe González, “se sabe un montón de canciones de Enrique y también las canta. No es tan serio como lo pintáis y le encanta su música”. Su hermana Tamara Falcó, que se sentaba dos filas más adelante que su hermana, se wasapeaba con ella en todo momento. Ninguna de las dos herederas de la reina de corazones soltó su teléfono móvil en toda la noche. 

La hija del marqués de Griñón reveló a este portal que aún no puede revelar nada de información sobre We Love Tamara, un reality donde podremos curiosear la vida familiar de esta controvertida familia. El 12 de septiembre será el estreno en Cosmopolitan TV, un estreno del que Ana Boyer está muy pendiente: “No pienso perderme ni un capítulo del personality show de mi hermana. Claro que no. Los veré todos. Va a ser súper divertido”.

Tamara tampoco quiso pronunciarse sobre los planos que protagoniza en el programa con un rosario. “De verdad que la gente critica por criticar. Nadie sabe lo que he rodado porque hasta septiembre es un secreto y ya están hablando sin saber”. De momento, lo único que conocemos es que gracias a este programa los más curiosos podrán fisgonear los secretos mejor guardados de esta chica que hace poco protagonizaba titulares que aseguran que estaría pensando en ingresar en un convento como monja. Toda una experiencia religiosa como la que ayer cantaba su hermano en un concierto lleno de sorpresas.     

La reina de corazones

A punto de cumplir los cuarenta, Enrique Iglesias esta hecho un chavalín. No canta mucho pero es todo un showman.  A casi nadie le importó que el concierto comenzara una hora más tarde de lo previsto, sólo a Gunilla y Luis Ortiz que se marcharon hartos y aburridos por la espera que provocó. “Es un poco de falta de consideración todo esto” decía la alemana enfundada de rosa. “No ha pasado en ningún concierto de Starlite, así que nos vamos”.

A pesar de estas quejas, todos los ojos estaban clavados en el chico de la gorra y camiseta negra que, marcando chocolatina, encandilaba al público con su primer tema. Enrique empezó a cantar aunque nada más empezar el sonido le jugo una mala pasada. No importó. El descendiente de Julio Iglesias, que lleva en vena la sangre de su progenitor,  en dos segundos cambió parte del tema Tonight I'm loving you por palabras mucho más picantes metiéndose al público en el bolsillo sabedor al cien por cien de que con esta canción se tatúo su pasaporte a la fama y superó en el escalafón Billboar' al mismísimo Michael Jackson. Tanto es así, que es uno de los pocos artistas que ha agotado el aforo con 2.500 localidades vendidas en Starlite.

"En Marbella tuve mi primera novia"

Enrique y su toque americano funciona. Sabe dar espectáculo y dice lo que en cada momento su público quiere oír: "Esto va por la Costa del Sol", dijo Enrique antes de cantar No me digas, uno de los pocos temas en español, aunque hizo gala de su hispanidad imitando a su padre en escena y colgándose los colores rojo y amarillo de la bandera.

Después no dudó en hacer un parón para recuperar fuerzas. "Buenas noches, Marbella. I need a drink". Y los tragos corriendo por las tablas. Este fue el momento en el que Enrique Iglesias sacó a un chico anónimo al escenario. "Os juro por mi madre, que está aquí esta noche, que no conozco a Dani de nada". "Dani, tu novia tiene que estar harta de mí", aseguró el cantante que pidió a la chica que subiera al escenario. "Cuando tú tenías 18 y yo 17, canté esta canción, sin la cual no hubiera estado nunca aquí esta noche", dijo antes de comenzar su Experiencia religiosa. "Y, ¿sabes, Dani? Con cuatro años mi madre me trajo a veranear aquí, a Marbella, donde tuve mi primera novia, que me dejó”.

Su madre Isabel junto a Elena Benarroch lo observaba todo. Bailó, se contoneó discretamente y palmeó todo lo que pudo a su retoño. Toda una noche que tentaba al glamour.   

Starlite Festival
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