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nochevieja 2017

El superfeminismo de Pedroche en las Campanadas (una canción de Sabina)

La presentadora de Atresmedia se marcó un discurso feminista antes de 'desnudarse', mientras en Telecinco los colaboradores del programa estrella hacían una performance difícil de comprender

Foto: Cristina Pedroche. (Pronovias)
Cristina Pedroche. (Pronovias)

Hubo un tiempo en el que los españolitos, enormes, bajitos, hacían por una vez algo a la vez. Por aquel añorado entonces, los miembros de Mecano tenían aún su dinero en España, Hawaii y Bombay eran dos paraísos (y no fiscales), Cristina Pedroche iba (supongo que vestida) al colegio, ‘Sálvame’ solo daba título a una canción de Fangoria y Ramón García nos resultaba hasta atractivo.

En esos años de esplendor cultural español (ejem), las Campanadas de Nochevieja eran, como está mandado, un reducto elitista, reservado solo a unos pocos. Gente con caché, honrada, trabajadora, que se lo había currado en la vida… tipo Ana Obregón. Es cierto que, visto con la perspectiva del tiempo, con Ana Obregón ha pasado un poco como con algunas pelis de Kubrick, que su imagen pública ha envejecido mal; pero, que levante la mano, universo heterosexual incluido, quien no haya querido ser ella al menos una vez en la vida.

La cosa ha cambiado mucho. España es ahora un país rico, plural y diverso en el que cualquiera puede convertirse en cantante en menos de tres meses o acabar frente al reloj de la Puerta del Sol el último día del año. Molamos, ¿eh? Conste que a mí todo esto de que en la calle de al lado se envuelvan sueños me daría un poco igual si no fuese porque, a las doce y pico de la noche de Año Nuevo, y embriagado de alegría denominación de origen Ribera del Duero, cual aprendiz torpe de Charles Bukowski, me hallo aquí resumiendo el percal catódico de los últimos compases de 2017 y los primeros de 2018. Un planazo, vamos. Mi consuelo, obviamente, en esta España de las oportunidades, es que quizá el año que viene sea yo quien oficie las uvas y otros pringados quienes las escriban.

Suspiros de España. Ainssss!!!

Cristina Pedroche se quita su capa roja en las Campanadas 2017. (Atresmedia TV)
Cristina Pedroche se quita su capa roja en las Campanadas 2017. (Atresmedia TV)

Pero vayamos al lío. Cristina. Cristina Pedroche. Ay. A ver, está muy bien ese rollo que se trae esta chica de mujerona vallecana de origen humilde, luchadora y triunfadora, que hace lo que le da la gana ajena a toda crítica y convencionalismo. Todo ese background de postureo, con discurso feminista incluido al calor del carillón, me parece top. ¿Y a quién no? Ahora bien, si para triunfar como mujer libre e independiente te tienes que quitar la ropa en horario estelar se produce una especie de silogismo extraño que sí pero no, pero quizá todo lo contrario. Una especie de coitus interruptus. Es algo así como si un chimpancé quisiese ponerse en valor comiéndose un cacahuete delante de unos turistas japoneses. No veo yo del todo que ese sea el camino, sinceramente. Que las Campanadas de Antena 3 sean la letra de una canción de Sabina, ¿es la vía de la liberación de la mujer? Pues eso.

Pese a todo, lo cierto es que la cosa parece que funciona. Y no sé si Pedroche conseguirá algún día, en la Suecia de las oportunidades, levantar en alto el Nobel de la Concordia, todo se andará, pero lo cierto es que de momento consigue levantar, cuando menos (hagamos aquí una pausa tensa que infartará a más de uno), los audímetros. Chistazo de Año Nuevo.

¿Que qué hay del vestido de este año? Pues poca cosa, poca tela, poco de todo. Era... era… ¿Cómo decirlo así en plan taxativo y certero? No era. ¿A qué huelen las nubes? ¿Cómo se describe una cosa que es y al mismo tiempo no es? Ummm. Me ha dado por pensar así, de repente, que una exposición de vestidos de Nochevieja de Pedroche sería algo así como una exposición de sentimientos. Pura abstracción. “Sobre esta peana pueden imaginarse el de 2017”.

Cuando menos, mira tú por donde, Pedroche pasará a la historia de la Lengua Española por haber vaciado de significado la palabra “vestido”, tal y como Patiño, Terelu y cía desarmaron anoche la palabra "vergüenza" (ajena y propia). Lo de Telecinco ya es harina de otro costal. Aquello parecía una función de fin de curso, con cada pastorcillo diciendo su frase de forma impostada y atropellada. Mención especial merece la participación lisérgica de Lydia Lozano, que parecía la pobre recién llegada de una afterparty de los Rolling. Supongo que esto es lo que algunos llaman Neorrealismo televisivo. Pues muy bien también.

Ya ven, feminismo contra Neorrelismo para despedir el 2017. Esto es lo que hay. Nunca pensé que los -ismos se iban a degradar tanto, la verdad, pero tampoco que una Nochevieja echaría de menos a Ana Obregón. Cosas que pasan.

¡Feliz año a todos!

María Patiño presume de trasero en las Campanadas de Telecinco. (Mediaset España)
María Patiño presume de trasero en las Campanadas de Telecinco. (Mediaset España)

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