"Mi hijo tiene ansiedad": cuándo es normal en adolescentes y en qué casos se debe consultar con especialistas
La adolescencia es una etapa llena de cambios físicos y emocionales en la que es normal llegar a sentir ansiedad pero, en algunos casos, es conveniente intervenir y tratarla
La adolescencia, una etapa llena de cambios y de desafíos. (Pexels)
Durante la etapa de la adolescencia, es normal que los jóvenes experimenten ciertos niveles de ansiedad, sobre todo debido a las presiones académicas, sociales y personales, sin embargo es crucial diferenciar entre una ansiedad normal y razonable y una que podría requerir la atención y el tratamiento por parte de un especialista.
Casi siempre solemos asociar la palabra 'ansiedad' a algo negativo, pero cabe recordar que, en su nivel más básico, la ansiedad es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones estresantes, de amenaza o desconocidas. Los problemas con la ansiedad suelen comenzar cuando esta se dispara en situaciones normales que no representan un peligro para nuestra integridad física.
La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo. (Pexels)
En los adolescentes, por ejemplo, puede surgir ante situaciones extraordinarias como exámenes, conflictos con amigos o cambios en el entorno familiar. En la mayoría de los casos, la ansiedad es parte del proceso de adaptación y crecimiento del adolescente.
Además, la ansiedad nos ayuda a concentrarnos, a extremar nuestra atención y a estar atentos a los cambios de nuestro entorno, por eso es habitual y normal que un adolescente pueda experimentar signos de nerviosismo ante un exámen o una presentación. Estas situaciones suelen ser puntuales y no interfieren de forma significativa en su vida diaria. El problema comienza cuando la ansiedad, y su sintomatología,comienzan a estar patente en la vida diaria del adolescente sin que exista ninguna razón de peso aparente.
Cuando la ansiedad se da de forma recurrente puede ser el inicio de un problema. (Pexels)
Señales de alerta
Cuando la ansiedad comienza a afectar la vida cotidiana del adolescente es el momento de prestar atención. Algunos signos para darnos cuenta de esto incluyen el aislamiento social, la evitación de las interacciones sociales o de actividades que antes solía disfrutar, una caída notable en el rendimiento escolar, insomnio, ocambios drásticos en los hábitos alimenticios.
Prestar atención a los síntomas puede atajar problemas mayores. (Pexels)
La importancia del apoyo especializado
El acompañamiento de un especialista no solo ayuda a tratar la ansiedad, sino que también ofrece estrategias y herramientas importantes para que el adolescente y su familia comprendan mejor esta condición y aprendan a manejarla. Las terapias cognitivo-conductuales, por ejemplo, son altamente efectivas para identificar y cambiar patrones de pensamiento negativos.
Fomentar la comunicación abierta en casa, crear un espacio seguro para tratar con naturalidad el problema y validar las emociones del adolescente, son herramientas con las que podemos contribuir para mejorar el problema y acompañar a nuestro hijo en esta etapa de la vida.
Durante la etapa de la adolescencia, es normal que los jóvenes experimenten ciertos niveles de ansiedad, sobre todo debido a las presiones académicas, sociales y personales, sin embargo es crucial diferenciar entre una ansiedad normal y razonable y una que podría requerir la atención y el tratamiento por parte de un especialista.