Miomas uterinos, el trastorno que sufren más de la mitad de las mujeres: cómo diagnósticarlos y tratarlos
La mayoría de las veces no presentan síntomas y se localizan en revisiones ginecológicas rutinarias
Los miomas uterinos son tumores benignos que se desarrollan en el útero a partir de las células del músculo liso del miometrio. Son muy comunes, afectando a más de la mitad de las mujeres en algún momento de sus vidas, la mayoría de las veces no presentan síntomas y se localizan en revisiones ginecológicas rutinarias aunque pueden ocasionar problemas dependiendo de su tamaño y ubicación.
Los síntomas más comunes de los miomas uterinos pueden llegar a ser desde trastornos en el sangrado menstrual, como reglas abundantes o prolongadas, dolor pélvico, sensación de presión en el abdomen hasta micción frecuente y estreñimiento.
Normalmente, los miomas uterinos se suelen localizar a través de la ecografía transvaginal, que es una de las técnicas más utilizadas, pero existen otras pruebas como la resonancia magnética o la histeroscopia, que ofrecen una visión más detallada del estado y ubicación de los miomas.
El tratamiento puede variar según la gravedad de los síntomas. Entre las opciones se encuentran los medicamentos como anticonceptivos orales y dispositivos intrauterinos (DIU), ambos liberadores de hormonas que pueden ayudar a controlar los sangrados abundantes. Debido a ello, es importante tomar suplementos de hierro para prevenir o tratar la anemia causada por la pérdida de sangre.
Según el caso, en ocasiones se recomiendan análogos de la GnRH y moduladores selectivos del receptor de progesterona. Estos fármacos pueden reducir el tamaño de los miomas y controlar el sangrado, aunque su uso prolongado puede tener efectos secundarios. Al igual que la embolización, un procedimiento mínimamente invasivo que ayuda a controlar estos tumores benignos. En situaciones más graves, las pacientes pueden verse obligadas a someterse a una cirugía, como la miomectomía (extirpación de los miomas) o la histerectomía (extirpación del útero).
Aunque la mayoría de las veces este tipo de anomalías no requieren tratamientos, debido a que suelen ser comunes y no presentan síntomas, es fundamental estar informada y acudir a revisiones anuales ginecológicas, así como acudir a especialistas ante cualquier duda que pueda surgir.
Pese a que no se pueden prevenir completamente, llevar un estilo de vida saludable puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar miomas, por tanto se recomienda mantener una dieta equilibrada y rica en frutas, verduras y fibra, así como reducir el consumo de grasas y azúcares. Asimismo, el estrés puede ser un factor desencadenante, por lo que es importante manejarlo a través de técnicas como la meditación y el ejercicio regular.
Los miomas uterinos son tumores benignos que se desarrollan en el útero a partir de las células del músculo liso del miometrio. Son muy comunes, afectando a más de la mitad de las mujeres en algún momento de sus vidas, la mayoría de las veces no presentan síntomas y se localizan en revisiones ginecológicas rutinarias aunque pueden ocasionar problemas dependiendo de su tamaño y ubicación.