Siete estrategias para estirar un poco más tu paciencia y evitar perder los nervios con tus hijos
El psicólogo Alberto Soler nos ofrece estos consejos para mejorar nuestra paciencia y aprender a delegar para no perder los nervios con los más pequeños
A veces resulta difícil no perder la paciencia con nuestros hijos. (Pexels)
Para evitar perder los nervios el psicólogo nos propone seguir esta serie de consejos. El primero de ellos consiste en ajustar nuestras expectativas como adultos, ya que no podemos esperar que los niños se comporten del mismo modo en que lo haríamos nosotros, y esperar de ellos un comportamiento digno de un adulto no hará más que aumentar tu frustación y contribuir a que pierdas los nervios.
Los niños son niños y, como tal, no pueden comportarse como un adulto. (Pexels)
La segunda estrategia que propone Alberto Soler es queajustemos bien nuestros horarios para que estos sean razonables, ya que si planificamos demasiadas cosas durante el día no lograremos más que estresarnos y este estrés no será beneficioso para nuestra paciencia a la hora de lidiar con los más pequeños.
Respecto a la exigencia que muchas veces nos autoimponemos a nosotras mismas, Soler recomienda elegir bien en qué vamos a emplear nuestras fuerzas y nos invita a desterrar de nuestra cabeza el hacer las cosas de manera perfecta, ya que esta exigencia solo contribuye a mermar nuestra paciencia, por lo que, debemos ser razonables, priorizar y simplificar.
Delegar en el resto de miembros de la familia, algo vital. (Pexels)
Respecto a las tareas de casa, Alberto Soler hace mucho hincapié en que estas deben repartirse y no pueden recaer todas sobre la misma persona. Como sexta estrategia, es muy importante que pidamos ayuda cuando la necesitemos y no esperar que estemos desbordadas y no podamos más para hacerlo.
Por último, ante momentos en los que estemos a punto de perder los nervios, el psicólogo recomienda pararse a pensar si realmente es tan grave aquello que nos está estresando. Al pensarlo nos daremos cuenta de que no lo es y podremos de nuevo fijar nuestros objetivos y poner el foco de nuestro esfuerzo en cosas que son más importantes, sin darle demasiada atención a aquellas que no lo son.