Mejorar la colaboración y reducir la frustración son algunos de los grandes beneficios que aportan las rutinas al día a día de nuestros hijos. Álvaro Bilbao, ha querido hablar sobre este tema en su cuenta de Instagram (@soyalvarobilbao) para que conozcamos las bondades de llevar una buena planificación.
Tras la vuelta a casa del colegio, el neuropsicólogo propone enseñar a nuestros hijos una serie de acciones para que se repitan siempre como, por ejemplo, quitarse los zapatos al llegar a casa, dejar los deberes en un lugar en concreto y vaciar la mochila para dejar fuera la botella de agua y el envase que haya albergado su almuerzo.
Vaciar la mochila al llegar a casa, uno de los tips a seguir. (Pexels)
Después, conviene añadir la rutina de lavarse las manos para inculcarles así unos hábitos de higiene necesarios en su desarrollo. Acto seguido toca recoger la mochila ya vacía y colocarla en el sitio que le hayamos asignado previamente. Una vez hecho esto, tocará llevar al fregadero de la cocina la botella de agua y el recipiente del almuerzo para lavarlos.
Las rutinas les ayudan a sentirse seguros. (Pexels)
Por supuesto también es fundamental establecer horarios de comidas, de juego o de acostarse, ya que la repetición de estas tareas ayudará a proporcionarles el equilibrio emocional necesario, algo básico en su educación y que les ayudará en la construcción de su propia personalidad y les enseñará a ser personas funcionales.
La seguridad que les proporcionan las rutinas junto a los horarios estables, ayudarán a que se organicen de mejor manera en su día a día, mejorarán el ambiente familiar al evitar los conflictos y harán que se conviertan en adultos constantes y perseverantes el día de mañana.
Mejorar la colaboración y reducir la frustración son algunos de los grandes beneficios que aportan las rutinas al día a día de nuestros hijos. Álvaro Bilbao, ha querido hablar sobre este tema en su cuenta de Instagram (@soyalvarobilbao) para que conozcamos las bondades de llevar una buena planificación.