El psicólogo Alberto Soler explica qué son las altas capacidades y las medidas concretas que necesitan esos niños
El psicólogo advierte que las AACC ni son un premio ni un motivo por el que sentirse orgulloso o decepcionado
A través de su cuenta de Instagram (@asolers), el psicólogo ha querido compartir su opinión acerca de las 'altas capacidades', una etiqueta que últimamente también se utiliza muy a la ligera en cuanto vemos que un niño o niña despunta en una materia en concreto. Recurrir a la etiqueta de AACC sin haber tenido un diagnóstico previo es un error que muchos padres cometen.
Alberto Soler invita a llevar a cabo una reflexión sobre lo que realmente significan las altas capacidades y es que, por lo que relata, se encuentra en su consulta de forma habitual a muchas familias que, al evaluar a sus criaturas, parecen decepcionadas porque la capacidad intelectual de su hijo o hija se encuentra dentro de la media.
De igual manera, el psicólogo relata la reacción de los padres cuando se les comunica que su hijo o hija posee altas capacidades. "Como si les hubiera tocado la lotería" afirma Alberto Soler que es la reacción de algunas familias al confirmarse que la capacidad intelectual de su hijo o hija está por encima de la media.
Pero las altas capacidades no son un premio, remarca el psicólogo en su vídeo, al igual que la ausencia de estas debe ser motivo de decepción. Los alumnos con altas capacidades suelen tener más psobilidades de ser víctimas del acoso escolar.
Por todo esto es muy importante atender de la manera adecuada a todos los niños y niñas con AACC, tanto para ayudarles a desarrollar todo su potencial como para prevenir y ayudarles con las dificultades a las que se puedan enfrentar.
Es por estos motivos por los que la identificación de las altas capacidades es tan importante. Hay que tener claro que esta condición requiere una determinada atención educativa y que esta atención variará en cada caso.
Alberto Soler pone énfasis en que las personas no se reducen a su capacidad intelectual ni estas deben definirnos ni condicionar toda nuestra vida, ya que las personas somos mucho más que una etiqueta o un diagnóstico. Cuando hablamos de AACC no debemos olvidarnos de que estos niños y niñas siguien siendo justamente eso, y no debemos reducirlos a genios en potencia aunque necesiten ser atendidos de una manera más pormenorizada.
Identificadas las AACC, atendidas y activados los recursos adecuados, es recomendable que la dinámica familiar y la relación con el menor no cambien ni giren exclusivamente en torno a las altas capacidades, porque aunque necesiten una estimulación académica mayor también necesitan, jugar, descansar, pasarlo bien y disfrutar de su condición de niños.
A través de su cuenta de Instagram (@asolers), el psicólogo ha querido compartir su opinión acerca de las 'altas capacidades', una etiqueta que últimamente también se utiliza muy a la ligera en cuanto vemos que un niño o niña despunta en una materia en concreto. Recurrir a la etiqueta de AACC sin haber tenido un diagnóstico previo es un error que muchos padres cometen.