La práctica de ejercicio tiene millones de seguidores alrededor del mundo, pero correr no tantos. A pesar de que la ciencia ha demostrado que hacer 'running' es beneficioso para la salud (incluso en pequeñas dosis), para muchas personas, ponerse a correr es todo un desafío. Expertos de la Universidad de Harvard y de la asociación 'Running with us' en colaboración con WWF, han desarrollado algunas estrategias para que cualquier persona pueda empezar a correr de forma sencilla y sin presión.
Un estudio publicado en la revista 'British Journal of Sports Medicine' afirma que correr, aunque sea menos de 50 minutos a la semana, puede reducir el riesgo de mortalidad, de enfermedades cardiovasculares y de cáncer.
La combinación entre correr y caminar puede ser un buen punto de partida. (Unsplash/jack atkinson)
Para empezar a correr, los expertos sugieren combinar la carrera con la caminata. Esta técnica permite una adaptación progresiva al esfuerzo físico, minimizando el riesgo de lesiones. Lo ideal es correr durante 1 y 2 minutos a un ritmo cómodo y caminar justo después entre 4 y 5 minutos para que el cuerpo pueda recuperarse. Este ciclo debe repetirse cinco veces por sesión, dos veces a la semana.
Una vez que se haya alcanzado cierto nivel de práctica, es posible aumentar la duración de la carrera a entre 3 y 4 minutos, reduciendo el tiempo de caminata a 2-3 minutos. El objetivo final consiste en alcanzar los 20 o 25 minutos de carrera continua con pausas mínimas. Este enfoque permite avanzar de forma segura, respetando el ritmo individual y priorizando la recuperación.
Asimismo, es importante complementar las sesiones de 'running' con ejercicios de fortalecimiento y estiramientos para evitar lesiones y conseguir mejores resultados. Entre dichos ejercicios que pueden practicarse están las planchas, las sentadillas en una pierna y los estiramientos de gemelos e isquiotibiales. Por otro lado, debe adoptarse una postura adecuada durante la carrera: manteniendo el cuerpo erguido, los hombros relajados y una ligera inclinación hacia adelante.
Pero no solo lo relativo a la realización de ejercicio físico es importante. Una dieta equilibrada y un descanso adecuado (dormir entre 7 y 9 horas aproximadamente) son fundamentales para cualquier plan de entrenamiento. En cualquier caso, si tienes dudas sobre cómo empezar a correr puede afectar a tu organismo, lo mejor es que acudas a un profesional de salud para que pueda ayudarte a resolver todas tus preguntas, teniendo en cuenta tus circunstancias concretas.
La práctica de ejercicio tiene millones de seguidores alrededor del mundo, pero correr no tantos. A pesar de que la ciencia ha demostrado que hacer 'running' es beneficioso para la salud (incluso en pequeñas dosis), para muchas personas, ponerse a correr es todo un desafío. Expertos de la Universidad de Harvard y de la asociación 'Running with us' en colaboración con WWF, han desarrollado algunas estrategias para que cualquier persona pueda empezar a correr de forma sencilla y sin presión.