Las lentes de contacto son una opción popular para corregir problemas de visión, pero a su alrededor circulan muchos mitos que generan confusión. El doctor Salvador García Delpech, presidente de la Sociedad Española de Contactología, desmiente algunas de estas creencias erróneas en una entrevista con 'Infosalus'.
Para un uso seguro, el especialista recomienda acudir al oftalmólogo antes de utilizar lentillas, lavarse siempre las manos antes de manipularlas, respetar el tiempo de uso recomendado y evitar el contacto con agua del grifo o piscinas.
1. Las lentillas pueden causar infecciones
Desmintiendo mitos sobre las lentillas (Pexels)
Es cierto que el mal uso de las lentes de contacto puede provocar infecciones. "No ir al oftalmólogo antes de usarlas, manipularlas sin lavarse las manos, utilizarlas más tiempo del recomendado o mojarlas con agua del grifo pueden favorecer infecciones", señala García Delpech.
2. Se pueden perder detrás del ojo
Uno de los temores más extendidos es que una lentilla pueda deslizarse hasta perderse dentro del ojo. El experto aclara que esto es imposible: "La lentilla se mueve sobre la córnea y está rodeada por la conjuntiva, una capa que impide que se desplace hacia atrás".
3. Pueden quedarse pegadas al ojo
No son verdad los mitos sobre las lentillas (Pexels)
En personas con ojo seco, las lentes de contacto pueden adherirse a la córnea. En estos casos, el especialista recomienda "lubricar el ojo con lágrimas artificiales, parpadear y retirarlas con suavidad". Si no se despegan, es aconsejable acudir al oftalmólogo.
4. Los ojos necesitan descansar de las lentillas
Un trabajador de la Primera Opticos Fersan observa la retina de una clienta (SRubio / Europa Press)
El uso prolongado de lentillas puede reducir el oxígeno que llega a la córnea. "Lo ideal es no usarlas más de ocho horas al día, aunque cada caso debe personalizarse", explica el doctor García Delpech.
Las lentillas pueden favorecer la aparición de la queratitis ocular. (Unsplash/Bacila Vlad)
Contrario a la creencia popular, los menores también pueden usar lentes de contacto. "Pueden llevarlas desde que nacen, siempre bajo control médico", afirma el presidente de la Sociedad Española de Contactología.
7. Las embarazadas no pueden usarlas
No existe ninguna contraindicación para el uso de lentillas durante el embarazo. "Es un mito sin fundamento", subraya García Delpech.
8. Cambian el color de los ojos de forma definitiva
Un trabajador de la óptica de Primera Opticos Fersan gradúa la vista a una clienta (Rubio / Europa Press)
Las lentillas de colores pueden modificar temporalmente la apariencia del iris, pero no alteran el color natural del ojo de manera permanente.
9. No sirven para el astigmatismo o la presbicia
Actualmente, existen lentes de contacto específicas para tratar tanto el astigmatismo como la presbicia. "Es un error pensar que no pueden corregir estos problemas de visión", concluye el oftalmólogo.
Las lentes de contacto son una opción popular para corregir problemas de visión, pero a su alrededor circulan muchos mitos que generan confusión. El doctor Salvador García Delpech, presidente de la Sociedad Española de Contactología, desmiente algunas de estas creencias erróneas en una entrevista con 'Infosalus'.