Durante siglos, el chocolate caliente fue una bebida fundamental en la dieta de los españoles. Sin embargo, su consumo ha disminuido drásticamente en los últimos años, a pesar de que la ciencia ha demostrado que sus propiedades pueden ser beneficiosas para la salud. Más allá de su fama de alimento poco saludable por su contenido en grasas y azúcares, nuevas investigaciones han revelado que el cacao, su ingrediente clave, contiene compuestos bioactivos con efectos positivos en el organismo.
Un estudio publicado en 'The Journal of Nutrition' sugiere que el chocolate podría ayudar a reducir los niveles de colesterol “malo” (LDL). Los investigadores encontraron que el consumo de barras de chocolate con esteroles vegetales y flavonoides de cacao, como parte de una dieta baja en grasas, puede mejorar la salud cardiovascular al disminuir el colesterol y la presión arterial. Esto posiciona al chocolate, especialmente al negro o amargo, como un aliado en la prevención de enfermedades del corazón.
El chocolate caliente depende de su composición para ser saludable. (Pexels/ Maria Orlova)
Una taza de chocolate caliente. (Pexels/ Maria Orlova)
Más allá de su impacto en el cerebro y el corazón, el chocolate ha demostrado ser un potente antioxidante, capaz de reducir el estrés oxidativo y mejorar la regulación de la presión arterial. Cuanto mayor sea el contenido de cacao en el chocolate, más beneficios se obtienen. Por eso, los expertos recomiendan optar por variedades con alto porcentaje de cacao y menor cantidad de azúcar y grasas añadidas.
A pesar de todos estos beneficios, en España el consumo de chocolate caliente ha caído en desuso, relegado a ocasiones puntuales como los desayunos invernales o la tradicional combinación con churros. En contraste, en países como Suiza o Bélgica sigue siendo una bebida habitual, valorada no solo por su sabor, sino también por sus propiedades saludables.
Durante siglos, el chocolate caliente fue una bebida fundamental en la dieta de los españoles. Sin embargo, su consumo ha disminuido drásticamente en los últimos años, a pesar de que la ciencia ha demostrado que sus propiedades pueden ser beneficiosas para la salud. Más allá de su fama de alimento poco saludable por su contenido en grasas y azúcares, nuevas investigaciones han revelado que el cacao, su ingrediente clave, contiene compuestos bioactivos con efectos positivos en el organismo.