El cuidado de la piel va más allá de las rutinas cosméticas. Una nutrición adecuada puede marcar la diferencia en la firmeza y en la luminosidad cutánea. En este sentido, los expertos sostienen que la vitamina C es un nutriente fundamental, no solo por su capacidad antioxidante, sino por su papel decisivo en la producción decolágeno, la proteína estructural responsable de mantener la piel elástica y resistente.
Con el paso del tiempo, la síntesis natural de colágeno disminuye, dando lugar a la pérdida de firmeza, arrugas y otros signos de envejecimiento. Aumentar el consumo de vitamina C en la dieta diaria puede ralentizar este proceso, actuando como un factor clave en la regeneración de fibras dérmicas y contribuyendo a la salud general de la piel.
La vitamina C ayuda en la síntesis de colágeno. (Pexels)
Además de participar en la síntesis de colágeno, la vitamina C desempeña un papel esencial en la protección de las células frente a losradicales libres, que se generan por factores como la contaminación, la radiación solar o el estrés. Este escudo antioxidante ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro, aportando luminosidad y vitalidad a la piel.
Para favorecer su asimilación, se aconseja ingerir la vitamina C por las mañanas, al igual que consumirla junto a alimentos ricos en hierro, como lentejas o espinacas, para mejorar la absorción de este mineral y potenciar la respuesta inmunológica de nuestro organismo.
Sus cualidades antioxidantes la convierten en aliado fundamental. (Pexels)
Los beneficios de la vitamina C van más allá del aspecto cutáneo. Esta sustancia fortalece las defensas del organismo, favorece la cicatrización de heridas y protege el sistema cardiovascular. Además, su acción antioxidante contribuye a la integridad de tejidos y órganos, disminuyendo el impacto del desgaste celular y promoviendo un envejecimiento saludable.
Para potenciar la síntesis de colágeno, conviene acompañar el consumo de vitamina C con una dieta rica enproteínas de calidad. Alimentos como pescado azul, huevo, frutos secos y carnes magras aportan los aminoácidos necesarios para regenerar los tejidos.
El cuidado de la piel va más allá de las rutinas cosméticas. Una nutrición adecuada puede marcar la diferencia en la firmeza y en la luminosidad cutánea. En este sentido, los expertos sostienen que la vitamina C es un nutriente fundamental, no solo por su capacidad antioxidante, sino por su papel decisivo en la producción decolágeno, la proteína estructural responsable de mantener la piel elástica y resistente.