Durante una entrevista aparentemente normal, el candidato se sienta en una silla… que cojea. Nada más. El entrevistador, mientras mantiene el discurso habitual, observa si el aspirante reacciona o simplemente soporta la incomodidad.
Una silla coja que pone a prueba tu iniciativa
La “prueba de la silla” no busca hacerte tropezar, sino observar tu reacción ante una situación inesperada en un entorno profesional (Pexels)
Según 'Europa Press', este reto tiene su origen en el Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales de Reserva (ROTC) de Estados Unidos, y se utiliza como método para valorar la capacidad de adaptación y la actitud resolutiva ante situaciones incómodas.
La psicóloga social María Eugenia, experta en talento humano, afirma que este tipo de prueba busca evaluar "cómo una persona maneja el estrés, su iniciativa y cómo de resolutiva es". Si el candidato soporta la molestia sin decir nada, el reclutador puede interpretarlo como pasividad.
¿Hablas o te callas? Lo que dice tu comportamiento
Pedir un cambio de silla o comentar el problema con naturalidad puede interpretarse como una señal de liderazgo y capacidad de resolución (Pexels)
Por el contrario, si interrumpe la entrevista con educación para pedir otra silla, estará demostrando que sabe identificar un problema y actuar para solucionarlo. Más allá de lo evidente, esta prueba saca a relucir elementos como la confianza, la estabilidad emocional o la capacidad de reacción frente a lo inesperado.
En ocasiones, los entrevistadores quieren saber no solo si puedes responder bien a una pregunta, sino cómo te comportas cuando el entorno deja de ser perfecto. La postura, los gestos o la expresión facial también son observados durante la entrevista.
El lenguaje no verbal también cuenta
Más allá de tus palabras, tu postura, tus gestos y cómo manejas la incomodidad pueden revelar rasgos de tu personalidad al entrevistador (Pexels)
Si el candidato se muestra tenso o no puede disimular el malestar, eso puede pesar tanto como una respuesta poco acertada. Como bien señala la experta, lo que se busca es entender cómo te enfrentas al malestar cotidiano, algo muy presente en el entorno laboral. Así que si te toca una silla inestable en tu próxima entrevista, ya sabes: cómo reacciones podría marcar la diferencia.