En el cambio al horario de verano se adelanta el reloj. Esto significa que, al llegar la hora señalada, se "pierde" una hora de sueño, lo que puede impactar en nuestros ritmos circadianos. La finalidad de este adelanto es aprovechar mejor la luz natural durante las horas de mayor actividad, generando la sensación de días más largos y productivos.
Un hombre cambia la hora en su reloj, a 27 de marzo de 2025, en Madrid (España). El cambio de hora es una práctica establecida en la mayoría de los países europeos con el objetivo de aprovechar mejor la luz solar y reducir el consumo energético. Sin embargo, en los últimos años su efectividad ha sido cuestionada. Diversos estudios han señalado que el ahorro energético que proporciona es mínimo en la actualidad, ya que los hábitos de consumo han cambiado y la tecnología ha optimizado el uso de la energía. En 2019, el Parlamento Europeo votó a favor de eliminar el cambio de hora en la Unión Europea, permitiendo que cada país decidiera si mantener el horario de verano o el de invierno de manera permanente.27 MARZO 2025Marta Fernández / Europa Press27/03/2025
Uno de los efectos más notorios del cambio de horario es la alteración en los horarios de salida y puesta del sol. Con el adelanto del reloj, el amanecer se retrasa en comparación con el horario estándar. Por ejemplo, si antes del ajuste el sol salía a las 7:00 a.m., después de adelantar el reloj, la salida del sol se percibirá a las 8:00 a.m.
Esta modificación puede parecer contradictoria, ya que se espera que los días sean más largos; sin embargo, el anochecer se atrasa, extendiendo la luz del día. Así, si el sol se ponía a las 6:00 p.m. antes del cambio, tras el ajuste ocurrirá a las 7:00 p.m., ofreciendo tardes más luminosas para disfrutar de actividades al aire libre.
A partir de este fin de semana va a haber más horas de sol. (Europa Press)
Los defensores del horario de verano argumentan que el adelanto del reloj mejora la productividad y el bienestar. La mayor cantidad de luz natural durante las horas laborales y recreativas incentiva actividades al aire libre, disminuye la dependencia de la iluminación artificial y contribuye, en teoría, al ahorro energético. Este cambio puede estimular un ambiente más activo y social, permitiendo que las personas disfruten de paseos, deportes y reuniones al caer la tarde.
Sin embargo, el ajuste también presenta desafíos. La pérdida de una hora de sueño puede desencadenar problemas en el ciclo de descanso, causando fatiga, irritabilidad y dificultades para conciliar el sueño en los días siguientes. Además, diversas investigaciones han señalado un aumento en la incidencia de accidentes de tráfico y problemas de salud, como trastornos del sueño y del estado de ánimo, en los periodos posteriores al cambio.