Las agujetas, también conocidas como dolor muscular de aparición tardía, pueden aparecer tras un ejercicio intenso o poco habitual. Aunque no representan un problema grave, pueden ser molestas e incluso dificultar la movilidad. Afortunadamente, existen remedios sencillos y efectivos para aliviar este dolor y acelerar la recuperación muscular.
1. Aplicación de calor y frío
El contraste térmico ayuda a reducir la inflamación y mejora la circulación sanguínea. Se recomienda aplicar hielo durante los primeros momentos después del ejercicio para disminuir la inflamación y, posteriormente, alternar con compresas calientes o baños templados para relajar los músculos.
Los calambres de las agujetas son normales después de los esfuerzos. (Pexels/ Kindel Media)
2. Hidratación adecuada
Beber suficiente agua antes, durante y después del ejercicio es fundamental para prevenir y reducir las agujetas. Mantenerse bien hidratado ayuda a eliminar toxinas y a facilitar la recuperación muscular. Además, el consumo de bebidas ricas en electrolitos puede contribuir a reponer minerales esenciales.
Aunque pueda parecer contradictorio, moverse y realizar ejercicio de baja intensidad ayuda a aliviar las agujetas. Actividades como caminar, hacer yoga o realizar estiramientos suaves favorecen la irrigación sanguínea y ayudan a disminuir la sensación de rigidez y dolor.
Las agujetas, también conocidas como dolor muscular de aparición tardía, pueden aparecer tras un ejercicio intenso o poco habitual. Aunque no representan un problema grave, pueden ser molestas e incluso dificultar la movilidad. Afortunadamente, existen remedios sencillos y efectivos para aliviar este dolor y acelerar la recuperación muscular.