Sonia Clavería, médica comunitaria: "Estos son los alimentos que actúan como relajantes naturales"
Aunque a menudo se confunden, la ansiedad, el estrés y el nerviosismo son estados distintos y todos ellos, sin embargo, pueden agravarse o aliviarse en función de lo que comemos
La doctora Clavería explica las diferencias y cómo afectan a nuestro bienestar (iStock)
El ritmo acelerado, las preocupaciones diarias y la sensación de no llegar a todo nos pasan factura. La ansiedad, el estrés y el nerviosismo se han convertido en compañeros habituales para muchas personas.
Sonia Clavería, médica comunitaria y especialista en medicina familiar, lo tiene claro: “La alimentación influye directamente en nuestro bienestar emocional y puede ayudarnos a recuperar la calma”. Aunque a menudo se confunden, la ansiedad, el estrés y el nerviosismo son estados distintos.
Ansiedad, estrés y nervios: ¿son lo mismo?
Una alimentación adecuada puede aliviar el malestar emocional y físico (Freepik)
El estrés es una respuesta del cuerpo ante una situación complicada; la ansiedad, en cambio, es un estado prolongado de angustia o temor; y el nerviosismo, una reacción pasajera ante momentos puntuales. Todos ellos, sin embargo, pueden agravarse o aliviarse en función de lo que comemos.
“La ansiedad constante puede interferir en la calidad de vida y manifestarse con síntomas como palpitaciones, fatiga, dolores de cabeza o problemas gastrointestinales”, explica Clavería. Lo mismo ocurre con el estrés crónico, que puede derivar en trastornos digestivos como el síndrome del intestino irritable.
Lo que comes influye en cómo te sientes
Ciertos nutrientes ayudan a relajar el cuerpo y mejorar el ánimo(Pexels/ Samson Katt)
Por eso, modificar algunos hábitos alimenticios puede marcar la diferencia. Entre los alimentos que actúan como relajantes naturales, destacan los ricos en triptófano, como el plátano, el pavo, el aguacate o los frutos secos, ya que favorecen la producción de serotonina, relacionada con el estado de ánimo.
También recomienda incluir en la dieta pescados azules y semillas con omega-3, que ayudan a reducir la inflamación y equilibran el sistema nervioso. Los alimentos probióticos, como el yogur natural, así como la fibra presente en frutas, verduras y legumbres, mejoran la flora intestinal y, con ello, la conexión entre intestino y cerebro.
Café, azúcar y ultraprocesados: mejor lejos
Evitar estos productos puede marcar la diferencia en tu equilibrio emocional (Pexels)
Además, mantenerse hidratado es esencial: “La deshidratación puede aumentar la sensación de fatiga y ansiedad”, recuerda. Clavería también sugiere reducir el consumo de azúcar y cafeína, optar por carbohidratos complejos como la avena y añadir infusiones relajantes como la manzanilla, la tila o la lavanda.
“Hay que evitar productos que alteren nuestro equilibrio emocional, como los ultraprocesados, el alcohol o las grasas saturadas”, afirma. Por último, insiste en que una dieta equilibrada, acompañada de buenos hábitos como el ejercicio regular, el descanso adecuado y la rutina en las comidas, puede ser la mejor receta para vivir más tranquilos… y más felices.
El ritmo acelerado, las preocupaciones diarias y la sensación de no llegar a todo nos pasan factura. La ansiedad, el estrés y el nerviosismo se han convertido en compañeros habituales para muchas personas.