La acumulación de grasa entre los brazos y el pecho, también conocida como “rollito axilar” o “grasa del sujetador”, es una de las zonas donde se puede acumular grasa, dependiendo de la constitución de cada persona. Aunque no representa un riesgo para la salud, sí suele ser una de las áreas más difíciles de tonificar, ya que responde a una combinación de factores como la genética, los cambios hormonales, la falta de masa muscular, una postura inadecuada y un estilo de vida sedentario.
El press banca es muy beneficioso para tonificar esa zona. (Pexels/ Ketut Subiyanto)
Uno de los ejercicios más recomendados por entrenadores personales y fisioterapeutas para reducir la grasa entre los brazos y el pecho es el press de pecho con mancuernas. Este movimiento trabaja eficazmente los músculos pectorales, los hombros y los tríceps, y tiene la ventaja de centrarse justamente en la zona donde suele acumularse esta grasa difícil de eliminar. Para realizarlo, solo se necesita un par de mancuernas y, preferiblemente, un banco o superficie plana.
Acostada boca arriba, con las mancuernas a la altura del pecho y los codos flexionados en ángulo recto, se deben empujar los brazos hacia arriba hasta estirarlos, y luego bajarlos lentamente. Se recomienda realizar entre 10 y 15 repeticiones durante tres o cuatro series. Es un ejercicio accesible para todos los niveles, ya que el peso se puede ajustar según la condición física.
Estar fuerte está de moda. (Pexels/ Duren Williams)
Asimismo, el entrenamiento cardiovascular es clave para favorecer la quema de grasa general: caminar, correr, nadar o hacer elíptica durante al menos 30 minutos tres veces por semana puede marcar una gran diferencia. Además, actividades como el pilates o el yoga también contribuyen a mejorar la postura, lo que influye directamente en cómo se percibe esta zona del cuerpo.
La acumulación de grasa entre los brazos y el pecho, también conocida como “rollito axilar” o “grasa del sujetador”, es una de las zonas donde se puede acumular grasa, dependiendo de la constitución de cada persona. Aunque no representa un riesgo para la salud, sí suele ser una de las áreas más difíciles de tonificar, ya que responde a una combinación de factores como la genética, los cambios hormonales, la falta de masa muscular, una postura inadecuada y un estilo de vida sedentario.