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Ni amor ni conexión: el peligroso motivo por el que deberías desconfiar de las personas que ya parecen enamoradas de ti en la primera cita
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Ni amor ni conexión: el peligroso motivo por el que deberías desconfiar de las personas que ya parecen enamoradas de ti en la primera cita

Desconfía de las personas que viven con intensidad desmesurada un primer encuentro y que quieren todo contigo desde ese momento

Foto: Alejarse de la intensidad y de las personas que quieren todo desde el minuto uno. (Pexels)
Alejarse de la intensidad y de las personas que quieren todo desde el minuto uno. (Pexels)

Las demostraciones intensas de afecto durante o tras una primera cita pueden parecer propias de una película romántica. Sin embargo, detrás de este aparente entusiasmo amoroso puede esconderse una estrategia de manipulación emocional. Esta conducta de amor abrumador en muy poco tiempo está basada en una entrega excesiva e inmediata de cariño con la intención, según los expertos, de crear una dependencia emocional.

Expresiones como "quiero pasar cada segundo contigo" o "esto hacía mucho tiempo que no me pasaba con nadie", pueden parecer sinceras y halagadoras pero, si se producen en una fase tan temprana y con una intensidad así de desproporcionada, pueden ser señales de advertencia de que deberíamos tener cuidado con lo que sentimos por esa persona.

placeholder Diferenciar las señales que indican que esa persona no está actuando de forma natural. (Pexels)
Diferenciar las señales que indican que esa persona no está actuando de forma natural. (Pexels)

Este tipo de personas, en un primer lugar, asocian el amor desmedido con el bienestar emocional, y así su cerebro activa el sistema de recompensa que está relacionado con el placer. Posteriormente, y cuando ya la otra persona ha creído su discurso, suelen retirar ese afecto, generando ansiedad y un deseo por querer que todo vuelva a ser como antes por parte de la otra persona. Este patrón convierte a la víctima en una persona dispuesta a ceder sus límites con tal de volver a sentirse especial.

Esta dinámica sutil pero peligrosa, y que a veces se da sin que esa persona sea consciente de lo que está haciendo, constituye una forma de control emocional muy eficaz y profundamente dañina. La persona demuestra que lo tiene muy claro desde el principio y, al cabo de los días, esa efusividad y pasión desaparecen, haciendo que la otra persona no entienda qué ha sucedido.

placeholder Dejarnos llevar y confiar en este tipo de personas puede hacernos mucho daño. (Pexels)
Dejarnos llevar y confiar en este tipo de personas puede hacernos mucho daño. (Pexels)

Existen varias señales muy claras que pueden ayudar a identificar este tipo de conducta, una de ellas son las muestras de afecto desmedido en poco tiempo y otra de las más significativas es la insistencia para volver a quedar y hacer planes a todas horas.

Todo ello suele venir acompañado de halagos excesivos que pueden llegar a generar presión e incomodidad y una intensidad impropia de una persona a la que se está empezando a conocer. Si esto sucede, sobre todo debes hacerle caso a tu intuición.

placeholder Dejarse llevar no suena demasiado bien. (Pexels)
Dejarse llevar no suena demasiado bien. (Pexels)

Para evitar que esto suceda es necesario establecer límites emocionales claros y detectar conductas que desborden el inicio normal de una relación para protegerse de este tipo de vínculos tóxicos. Aunque el enamoramiento es una etapa intensa, las relaciones sanas se construyen desde la confianza, el respeto, la reciprocidad y, sobre todo, desde la sinceridad.

Las demostraciones intensas de afecto durante o tras una primera cita pueden parecer propias de una película romántica. Sin embargo, detrás de este aparente entusiasmo amoroso puede esconderse una estrategia de manipulación emocional. Esta conducta de amor abrumador en muy poco tiempo está basada en una entrega excesiva e inmediata de cariño con la intención, según los expertos, de crear una dependencia emocional.

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