Mentir es un acto tan antiguo como el lenguaje mismo, pero sus motivaciones van mucho más allá de lo que solemos imaginar. Para la psicoterapeuta Ilse Gestalt, las mentiras no son simples deslices o estrategias puntuales, sino señales profundas de conflictos emocionales no resueltos. En un video reciente de TikTok, Gestalt ofrece una mirada cruda y reveladora sobre por qué las personas mienten, y qué hay detrás de este comportamiento según la psicología.
“Las personas mienten porque no tienen la capacidad de afrontar la realidad”, explica con firmeza. Según la terapeuta, muchas veces la mentira nace del miedo: miedo al abandono, a la confrontación, a las consecuencias reales de sus actos. “Te van a decir todo el tiempo: ‘es que no me diste la confianza para que yo te hablara con la verdad, porque si te digo la verdad, te puedo perder’. Pero eso no es verdad. Eso es mentira”.
Gestalt rompe con la narrativa romántica o comprensiva hacia el mentiroso y apunta directamente al origen emocional del hábito. En su visión, quien miente habitualmente no lo hace por malicia pura, sino porque “es un niño que está lastimado, que de pequeño no se le dio el valor para hablar con la verdad y con honestidad, y no se le inculcaron valores”. Es decir, detrás de un mentiroso persistente puede haber una historia de inseguridad emocional, de falta de contención afectiva y de aprendizaje defectuoso de los límites éticos.
No obstante, esta comprensión no equivale a una justificación. La psicoterapeuta insiste en que el problema con las personas que mienten de forma reiterada es que “no tienen los elementos emocionales para hacerse cargo de sí mismos”. En otras palabras, no son emocionalmente responsables. Aunque se enfrenten con la verdad evidente, aunque se les confronte o se les reclame, “no te van a poder hablar con la verdad”, asegura Gestalt.
Si una persona te miente es improbable que deje de hacerlo. (Pexels/ RDNE Stock project)
Y es que muchas veces, según la psicoterapeuta, cuando el mentiroso es descubierto, promete ir a terapia o cambiar, no por auténtica voluntad de transformación, sino por miedo a perder el vínculo. “Va a ir a terapia porque le pillaste y no te quiere perder, no porque realmente sienta que algo le está afectando”.
Mentir es un acto tan antiguo como el lenguaje mismo, pero sus motivaciones van mucho más allá de lo que solemos imaginar. Para la psicoterapeuta Ilse Gestalt, las mentiras no son simples deslices o estrategias puntuales, sino señales profundas de conflictos emocionales no resueltos. En un video reciente de TikTok, Gestalt ofrece una mirada cruda y reveladora sobre por qué las personas mienten, y qué hay detrás de este comportamiento según la psicología.