El 13 de marzo de 2023 pasó a la historia por ser la noche en la que 'Todo a la vez en todas partes' arrasó en los Premios Oscar. Un título que, más allá de lo cinematográfico, se convertía en una perfecta metáfora de la mentalidad de buena parte de la sociedad. Ese miedo a perderse, tanto en lo digital como en lo presencial, algo que emergía con fuerza bajo sus siglas en inglés FOMO.
Sin embargo, los tiempos están cambiando (ahora recordando a Bob Dylan), porque la auténtica riqueza ya no está en estar siempre en todos los planes o en todos los eventos: ha llegado la era del JOMO. El "joy of missing out" hace referencia a "la alegría de perderse las cosas". Un quedarse fuera de los planes, con el corazón contento, que arrasa entre los adultos a partir de los 30 años.
Es importante tomar distancia de los dispositivos móviles. (Pexels / Ketut Subiyanto)
Un cambio de paradigma que nos lleva a preguntarnos ¿qué hay detrás? Por ello, hablamos con Lules Echevarría, creadora de 'Amatiempos', un libro que une el desarrollo personal con el entretenimiento consciente. A través de sus palabras vemos cómo el JOMO no es una moda pasajera, sino una consecuencia natural del crecimiento personal.
"Surge desde la madurez emocional que viene tras haber vivido el estrés de hacer por inercia. Tras años atrapados en el piloto automático, ahora sentimos una necesidad real de parar, reconectar con nosotros mismos, de ser selectivos con nuestra atención y de liberarnos de la presión de estar en todas partes", desvela en su entrevista para Vanitatis.
"La felicidad no se mide en aplausos"
A partir de los 30, muchas personas comienzan a experimentar una transformación interior. Se replantean prioridades, se cansan de vínculos superficiales y encuentran un nuevo placer en lo simple, como también destaca Echevarría: "La experiencia nos enseña que la felicidad no se mide en aplausos. Que las respuestas importantes no aparecen si no empezamos a hacernos mejores preguntas. Calidad sobre cantidad. Relaciones verdaderas sobre vínculos efímeros".
Por ello, muchos buscan dejar de estar hiperconectados, descubriendo el arte de parar, "de volver a nosotros mismos". Unas palabras apoyadas por otros expertos como la escritora Christina Crook, autora de 'La alegría de perderse algo: encontrar el equilibrio en un mundo conectado'. "No es simplemente sobre perderse eventos o actividades, sino sobre ganar tiempo y espacio para lo que realmente importa. Se trata de reconectar con uno mismo y encontrar satisfacción en la simplicidad", destacaba en su web.
Así, en tiempos de sobreexposición digital, el JOMO se convierte en una forma de entender que "parar no es perder el tiempo". "Es, quizá, la única forma de recuperarlo y amarlo", añade la autora de 'Amatiempos". A la par que destaca que no se trata de eliminar la tecnología, sino de devolverle su lugar y recuperar el nuestro. Una búsqueda de la felicidad lejos de las redes sociales o la hiperconectividad, donde lo sencillo sí es importante.
El 13 de marzo de 2023 pasó a la historia por ser la noche en la que 'Todo a la vez en todas partes' arrasó en los Premios Oscar. Un título que, más allá de lo cinematográfico, se convertía en una perfecta metáfora de la mentalidad de buena parte de la sociedad. Ese miedo a perderse, tanto en lo digital como en lo presencial, algo que emergía con fuerza bajo sus siglas en inglés FOMO.