Álvaro Fernández, farmacéutico: "No existe una cantidad de alcohol que sea saludable, la cantidad perfecta es cero"
Aunque muchos aún creen que una cerveza al día, o una copa de vino, no hace daño, los expertos advierten que incluso pequeñas dosis pueden acumular efectos negativos
El farmacéutico Fernández habla de cómo interactúa el alcohol con el cuerpo. (@farmaceuticofernandez)
En los últimos años ha ganado popularidad la idea de que una copa de vino o una cerveza al día podrían ser beneficiosas para la salud. Sin embargo, cada vez más profesionales de la salud desmienten esta creencia y advierten de los riesgos asociados al consumo habitual de alcohol, por moderado que parezca.
Uno de ellos es Álvaro Fernández, farmacéutico y divulgador, quien en un vídeo compartido en TikTok ha sido contundente: “No existe una cantidad de alcohol que sea saludable. La cantidad perfecta es ninguna”, afirma. En el caso de la cerveza, matiza que “los expertos más optimistas dicen que tres cervezas al día, en el contexto de una dieta equilibrada, pueden no tener consecuencias negativas para la salud”. Pero añade que, si se supera esa cifra o se consume en momentos poco recomendables, los efectos adversos no tardan en aparecer.
Fernández enumera varios de los problemas que puede causar el consumo habitual de cerveza. Entre ellos, destaca el aumento en la producción de ácido por parte del estómago, lo que podría dañar la pared intestinal si se ingiere antes de dormir. Además, señala que el alcohol perjudica la calidad del sueño, lo que repercute directamente en el descanso y el rendimiento diario.
También advierte sobre el impacto calórico: “Si tomas mucha cerveza, es probable que empieces a ganar peso, con los problemas que ello implica”. Y como consecuencia más grave, menciona los posibles daños hepáticos que puede provocar un consumo continuado.
El experto explica los efectos negativos que puede tener el alcohol. (Pexels / ELEVATE)
En esa misma línea, Ana Pérez Ballesta, médico de familia, recuerda que incluso los hábitos que parecen inofensivos pueden acumular efectos negativos si se repiten con frecuencia. Una lata de cerveza al día puede no parecer gran cosa. Lo mismo ocurre con una copa de vino o un vaso de refresco. Pero cuando estos hábitos se repiten a diario, la suma total es mucho mayor de lo que solemos calcular, explica.
El consenso entre los expertos es claro: cuanto menos alcohol, mejor. Adoptar decisiones informadas sobre lo que consumimos también forma parte del cuidado de nuestra salud, y para ello, nada mejor que dejarse guiar por un profesional sanitario que pueda evaluar cada caso en particular.
En los últimos años ha ganado popularidad la idea de que una copa de vino o una cerveza al día podrían ser beneficiosas para la salud. Sin embargo, cada vez más profesionales de la salud desmienten esta creencia y advierten de los riesgos asociados al consumo habitual de alcohol, por moderado que parezca.