Este test, que permite conocer tu ritmo de umbral, es la base para planificar cualquier entrenamiento eficaz. Aguado explica que lo primero es calentar bien: “Vas a calentar, muy importante, durante unos cinco minutillos: movilidad articular, estiramientos dinámicos, un trote fácil…”. Solo después de esta preparación comienza la prueba real.
El procedimiento es simple pero poderoso: “Vas a poner el cronómetro a 0 y vas a empezar a correr durante 30 minutos a 170-175 pulsaciones”. Al finalizar ese tiempo, se detiene el cronómetro y se calcula la distancia recorrida.
Con ese dato, se hace una sencilla división para obtener tu ritmo de umbral: “Por ejemplo, si has recorrido en esos 30 minutos 5 km, divides 30 ÷ 5 y te dará que tu ritmo de umbral es de 6 minutos el kilómetro”.
Correr de un modo consciente. (Pexels)
Ese ritmo, concluye Aguado, es tu punto de partida: “Ese es tu umbral, es tu referencia y a partir de ahí vas a poder planificar todos tus entrenamientos”.