Ana Ibáñez, neurocientífica: "Si tu estás tocado a nivel emocional, el cerebro empieza a apagar muchas cosas y funciona peor"
La especialista en alto rendimiento asegura que, cuando estamos emocionalmente tocados, nuestro cerebro apaga funciones clave, lo que afecta directamente a nuestro rendimiento mental
No basta con ser inteligente, tener experiencia o dominar una disciplina. Si las emociones están en negativo, el cerebro se resiente, y lo hace de forma visible. Así lo afirma Ana Ibáñez, neurocientífica experta en alto rendimiento, quien lanza un mensaje claro: el estado emocional afecta al funcionamiento cerebral, y no es una metáfora.
Ibáñez, que trabaja con perfiles profesionales de alto nivel, lo ha comprobado una y otra vez a través de tecnologías como la resonancia magnética funcional. “No falla”, dice con rotundidad. “Ya puedes ser inteligentísimo o tener muchísima experiencia: si estás tocado a nivel emocional, el cerebro empieza a apagar muchas cosas”.
La neurocientífica insiste en la necesidad de proteger nuestro equilibrio emocional especialmente en el ámbito laboral, donde muchas veces las exigencias y el estrés son constantes. La clave es buscar un significado profundo a lo que hacemos. “La manera de cuidar nuestro estado emocional es darle un buen significado a aquello que hacemos”, sostiene.
(Tankilevitch/Pexels)
Ese sentido, explica Ibáñez, tiene que ir más allá del simple beneficio individual. De hecho, hay un motivo biológico de peso: “Nuestro cerebro está programado para que ayudar a otros nos produzca una química cerebral muy importante”. Esta respuesta electroquímica positiva es, según ella, un legado evolutivo: como especie, hemos sobrevivido y prosperado cuidándonos unos a otros, y eso se refleja en cómo funciona nuestra mente.
Convertir el trabajo o los retos personales en acciones con propósito, que aporten valor más allá de uno mismo, no solo es una cuestión ética o motivacional: es una herramienta para que el cerebro funcione mejor. Ana Ibáñez nos recuerda que cuidar las emociones no es un lujo, es una necesidad neurológica.
No basta con ser inteligente, tener experiencia o dominar una disciplina. Si las emociones están en negativo, el cerebro se resiente, y lo hace de forma visible. Así lo afirma Ana Ibáñez, neurocientífica experta en alto rendimiento, quien lanza un mensaje claro: el estado emocional afecta al funcionamiento cerebral, y no es una metáfora.