Mientras el mundo sigue girando a golpe de stories, notificaciones y mensajes que no paran, hay quienes están optando por algo tan sencillo como cerrar la puerta, apagar el móvil y no ir. No por miedo, sino por decisión. A eso se le llama JOMO, y está cambiando la forma en que muchas personas entienden el bienestar.
Decir “no” a un plan que no apetece forma parte de una nueva forma de priorizar la salud emocional. (cottonbro studio/Pexels)
Quedarse en casa sin remordimientos, decir “no” a un plan que no apetece, desconectar de las redes sin FOMO (el miedo a perderse algo)... Todo eso forma parte de una nueva forma de priorizar la salud emocional.
Tal como explican profesionales como la psicóloga Chiara Fabian, este enfoque ayuda a reducir la ansiedad, el agotamiento y la sensación de no estar a la altura de una vida idealizada en Internet.
El JOMO propone recuperar el valor de lo cotidiano: leer sin prisa, caminar con música, cocinar solo para uno, charlar sin mirar el reloj. No busca el aislamiento, sino una conexión más profunda con lo que realmente importa a cada uno, sin necesidad de compartirlo con el mundo.
Mostrar parece más importante que vivir, parar y disfrutar del momento puede ser un gesto radical de autocuidado. (Taryn Elliott/Pexels)
Además, esta filosofía favorece la gratitud por lo que ya se tiene, en lugar de vivir esperando lo que falta. En una sociedad donde mostrar parece más importante que vivir, parar y disfrutar del momento puede ser un gesto radical de autocuidado.
Adoptar el JOMO no significa renunciar a la vida social ni rechazar la tecnología. Significa usar ambas con criterio, poniendo límites para cuidar el equilibrio mental. Y si eso implica perderse algún plan, no pasa nada. A veces, lo mejor que puedes hacer por ti es quedarte fuera.
Mientras el mundo sigue girando a golpe de stories, notificaciones y mensajes que no paran, hay quienes están optando por algo tan sencillo como cerrar la puerta, apagar el móvil y no ir. No por miedo, sino por decisión. A eso se le llama JOMO, y está cambiando la forma en que muchas personas entienden el bienestar.