En muchas relaciones, especialmente en el ámbito de pareja o familiar, es frecuente encontrar a personas que prefierencallar para evitar conflictos. A simple vista, puede parecer una actitud de prudencia o madurez emocional, sin embargo las investigaciones del reconocido psicólogo Walter Riso apuntan a que este comportamiento tiene consecuencias que, a largo plazo, pueden debilitar el amor propio y afectar seriamente el bienestar emocional.
Muchas veces, detrás de ese silencio constante, se esconde un patrón inconsciente demiedo a afrontar el malestar. Las personas que optan por esta estrategia lo hacen para evitar discusiones o para no decepcionar al otro y generar tensiones, pero terminan anulando sus propias necesidades, deseos y límites por temor a las posibles reacciones ajenas.
Optar por el silencio para evitar discusiones y conflictos. (Pexels)
Según explicaWalter Riso en su libro 'Los 7 pilares del amor propio', quienes adoptan este patrón acaban cayendo en lo que él denomina "aceptar lo inaceptable". Es decir, renuncian a defender lo que consideran justo o a expresar su incomodidad, manteniéndose en un estado de sumisión emocional que deteriora su autoestima.
Este silencio prolongado termina convirtiéndose en un boicot emocional donde poco a poco la persona siente que sus necesidades no importan, que su voz carece de valor y que es más sencillo sacrificar su bienestar que enfrentarse a la posibilidad de un conflicto abierto.
Necesitamos aprender a comunicar nuestras necesidades. (Pexels)
Para Walter Riso, el amor propio implica poner límites, expresar emociones y defender el propio espacio emocional. Cuando alguien opta por callarse de forma sistemáticareprime emociones que necesitan ser procesadas, acumula frustración y resentimiento, refuerza la idea de que sus necesidades no son importantes y termina con un peso emocional que debería compartirse con la otra persona de la relación.
La persona que lleva a cabo este comportamiento se acostumbra a priorizar la estabilidad ajena sobre su propia estabilidad interna, lo que termina minando su autoestima de forma gradual y constante.
Expresar nuestras emociones no es sinónimo de conflicto. (Pexels)
Detrás de esta conducta está el temor a perder el afecto del otro, a ser rechazada o juzgada por expresar lo que realmente siente. Este miedo puede tener sus raíces en experiencias pasadas, relaciones familiares donde no se validaban las emociones o patrones de aprendizaje en los que el conflicto era sinónimo de ruptura. Aprender a expresar lo que pensamos y sentimos no solo mejora nuestras relaciones, sino que también nos reconcilia con nuestra propia validez emocional.
En muchas relaciones, especialmente en el ámbito de pareja o familiar, es frecuente encontrar a personas que prefierencallar para evitar conflictos. A simple vista, puede parecer una actitud de prudencia o madurez emocional, sin embargo las investigaciones del reconocido psicólogo Walter Riso apuntan a que este comportamiento tiene consecuencias que, a largo plazo, pueden debilitar el amor propio y afectar seriamente el bienestar emocional.