Esta es la técnica para reducir la ansiedad y promover la calma que puede ser una alternativa a los ansiolíticos, según la psiquiatría
Cada vez son más frecuentes en nuestro país los casos de ansiedad y depresión siendo los tratamientos con ansiolíticos los más utilizados para paliar sus síntomas
En una sociedad donde la ansiedad se ha convertido en uno de los problemas comunes de salud mental, cada vez son más los especialistas que señalan la utilidad de técnicas no farmacológicas para mitigar sus efectos.
Frente al uso extendido deansiolíticos, la psiquiatría empieza a defender enfoques integrales donde el cuerpo y la mente se alinean para lograr una recuperación emocional más estable y duradera. Entre las estrategias más respaldadas por los expertos destacan la técnica derelajación progresiva de Jacobson y la práctica regular de meditación. Ambas técnicas son consideradas alternativas seguras y eficaces para pacientes que buscan controlar la ansiedad sin depender exclusivamente de la vía farmacológica.
Nuevos enfoques para tratar los síntomas de ansiedad. (Pexels)
La técnica desarrollada por el médico Edmund Jacobson parte de un principio sencillo: no se puede estar relajado si el cuerpo está tenso. Consiste en contraer grupos musculares de forma intencionada durante unos segundos y, a continuación, soltar esa tensión para notar el contraste. Este ejercicio de conciencia corporal ayuda al cerebro a identificar el estado de relajación física y a reducir el nivel de alerta mental.
Los resultados clínicos avalan su eficacia: utilizada con frecuencia en psiquiatría y psicología clínica, ha demostrado ser especialmente útil para personas con trastornos de ansiedad generalizada, insomnio y estrés crónico. Al entrenarse de forma regular, el cuerpo aprende a detectar el inicio de la tensión y a activar respuestas calmantes de forma autónoma.
Técnicas de relajación que fomenten la atención plena. (Pexels)
Otra de las técnicas más valoradas en los últimos años es la meditación, especialmente en su variante mindfulness o atención plena. A través de ejercicios guiados, el paciente aprende a observar sus pensamientos y emociones sin juzgarlos ni dejarse arrastrar por ellos. Esto permite cortar el ciclo de rumiación mental tan característico de los cuadros ansiosos.
Para ello, practicar una meditación de escaneo corporal resulta muy útil, ya quellevando la atención sistemáticamente a diferentes partes del cuerpo podremos observar cualquier sensación, tensión o molestia que exista en nuestro cuerpo permitiéndonos relajarnos y liberar la tensiones a la vez que enfocamos toda nuestra atención en el proceso.
Técnica de relajación de Jacobson: contraer diferentes grupos musculares para notar la diferencia entre tensión y relajación. (Pexels)
Estudios neurocientíficos han demostrado que la meditación puede modificar la actividad cerebral, reduciendo la hiperactividad de la amígdala y fortaleciendo las áreas vinculadas a la regulación emocional. Su práctica diaria mejora el sueño, la concentración y la capacidad de afrontar el malestar.
¿Puede ser la relajación una alternativa real a los ansiolíticos? Los expertos en salud mental coinciden en que las técnicas de relajación no deben sustituir un tratamiento médico en casos graves, pero sí pueden convertirse en uncomplemento eficaz o, incluso, en una alternativa válidaen trastornos leves o moderados.
Las técnicas de relajación pueden ser un buen complemento al tratamiento farmacológico. (Pexels)
La clave está en la constancia y en una práctica guiada correctamente por profesionales. Al integrar estas técnicas en la rutina diaria, se generan cambios duraderos en la forma en la que el cuerpo y la mente responden al estrés, lo que permite recuperar la sensación de control y seguridad interna. Por tanto, larelajación progresivay lameditación ofrecen caminos distintos pero complementarios para reencontrarse con el cuerpo, bajar la ansiedad y fomentar una vida más consciente.
En una sociedad donde la ansiedad se ha convertido en uno de los problemas comunes de salud mental, cada vez son más los especialistas que señalan la utilidad de técnicas no farmacológicas para mitigar sus efectos.