Con la llegada del verano, muchas personas aprovechan el buen tiempo para recuperar el hábito deportivo. Mientras algunos optan por correr o montar en bicicleta, la entrenadora Tere Ortiz lo tiene claro: si el objetivo es adelgazar, tonificar y cuidar las articulaciones, la mejor opción es nadar. “La natación es mucho más eficaz que las clásicas rutinas de cardio que solo cansan y no dan resultado ninguno”, asegura. “Si nadas bien, conviertes cada chapuzón en una máquina de quemar calorías”.
Lejos de ser una actividad solo recreativa, la natación es uno de los ejercicios más completos y accesibles que existen. Según múltiples estudios, nadar involucra prácticamente todos los grupos musculares, mejora la capacidad cardiorrespiratoria, fortalece la musculatura, acelera el metabolismo y favorece la pérdida de grasa corporal. Todo ello, con un impacto muy bajo sobre las articulaciones, lo que lo convierte en una excelente alternativa para personas con sobrepeso, lesiones o enfermedades crónicas.
Para quienes buscan resultados reales, Ortiz recomienda aplicar técnicas específicas durante el entrenamiento. Una de las más efectivas es el trabajo por intervalos: alternar tramos de nado rápido con otros más lentos o de recuperación activa. “Nadar a diferentes intensidades obliga al cuerpo a adaptarse constantemente, y eso multiplica la quema de grasa”, explica.
También aconseja no limitarse al estilo crol. Probar braza, espalda o mariposa permite trabajar distintos grupos musculares y mantener el cuerpo en constante desafío. Además, propone ejercicios sencillos como batir piernas con una tabla durante 30 segundos en varias repeticiones, ideales para atacar zonas rebeldes como caderas y muslos.
La natación es un deporte muy completo y satisfactorio. (Pexels/ Edward Eyer)
Como en cualquier plan de pérdida de peso, la constancia es clave. Ortiz recomienda nadar entre tres y cinco veces por semana, con sesiones de al menos 30 minutos, combinadas con ejercicios de fuerza o cardio fuera del agua para potenciar los efectos. No menos importante es la alimentación. “Puedes nadar todos los días, pero si comes mal, no verás resultados”, advierte. La entrenadora sugiere seguir una dieta ligera, rica en verduras, frutas, proteínas magras e hidratación adecuada.
Más allá del objetivo estético, la natación tiene beneficios profundos sobre la salud. Según diversos estudios, mejora la función cardiovascular, reduce la tensión arterial y el riesgo de enfermedades como el infarto o el ictus. Además, se ha demostrado que alivia el estrés, mejora el ánimo y promueve una sensación de bienestar general.
Con la llegada del verano, muchas personas aprovechan el buen tiempo para recuperar el hábito deportivo. Mientras algunos optan por correr o montar en bicicleta, la entrenadora Tere Ortiz lo tiene claro: si el objetivo es adelgazar, tonificar y cuidar las articulaciones, la mejor opción es nadar. “La natación es mucho más eficaz que las clásicas rutinas de cardio que solo cansan y no dan resultado ninguno”, asegura. “Si nadas bien, conviertes cada chapuzón en una máquina de quemar calorías”.