Si hay un rincón de la cocina que suele pasarse por alto o que nos da más 'pereza' limpiar, ese es la campana extractora. El vapor, los aceites y el paso del tiempo van dejando una capa de grasa difícil de eliminar. Eli Jiménez, creadora de contenido de limpieza, ha compartido no uno, si no tres trucos tienen como protagonista un ingrediente de lo más común: el limón.
El procedimiento es tan fácil como efectivo. Basta con hervir agua con unas rodajas de limón. El vapor que se genera actúa como desengrasante natural, reblandeciendo la grasa acumulada en la campana. “Cuando hierve, desprende toda la grasa y ésta sale fácilmente con una valleta húmeda”, explica la autora del truco, que muestra cómo, tras unos minutos, la superficie queda lista para pasar el paño sin esfuerzo.
Pero no solo se trata del exterior. Para los filtros, que suelen acumular una buena cantidad de grasa pegada, el proceso sigue aprovechando el agua infusionada con limón. Se añaden unas gotas de lavavajillas al agua caliente, se sumergen los filtros y se frotan con un estropajo suave. El resultado habla por sí solo: “Mirad cómo se desprende toda la grasa”, comenta mientras muestra el agua completamente sucia tras la limpieza. Enjuagamos, dejamos secar y la campana queda como nueva.
Además, el agua con limón aún da más de sí: “Aprovechamos para limpiar los azulejos que hay encima de la vitrocerámica”, señala. En el vídeo puede verse el cambio de unos azulejos opacos por culpa de la grasa a una superficie brillante y limpia.
El limón es un alimento que nos puede ayudar mucho. (Pexels / olia danilevich)
La creadora, además del truco de la campana, el vídeo incluye otros usos igualmente prácticos del limón en la limpieza del hogar. Para el microondas, por ejemplo, se recomienda calentar un bol con vinagre de limpieza y una rodaja de limón; el vapor generado ayuda a despegar la suciedad interior y deja un brillo impecable.
Y en el fregadero, combinar medio limón con bicarbonato y lavavajillas permite una limpieza profunda y un acabado reluciente. Como detalle final, una rodaja de limón en el desagüe durante la noche neutraliza olores y deja un aroma fresco por la mañana.
Si hay un rincón de la cocina que suele pasarse por alto o que nos da más 'pereza' limpiar, ese es la campana extractora. El vapor, los aceites y el paso del tiempo van dejando una capa de grasa difícil de eliminar. Eli Jiménez, creadora de contenido de limpieza, ha compartido no uno, si no tres trucos tienen como protagonista un ingrediente de lo más común: el limón.