Arthur C. Brooks, doctor: "Una buena manera de manejar la ansiedad es ser específico con tus sentimientos al final del día"
La ansiedad, ese malestar difuso que tantas veces se instala sin pedir permiso, puede parecer incontrolable. Pero según el doctor Arthur C. Brooks, profesor y experto
La ansiedad, ese malestar difuso que tantas veces se instala sin pedir permiso, puede parecer incontrolable. Pero según el doctor Arthur C. Brooks, profesor y experto en bienestar emocional, aprender a nombrar con precisión lo que sentimos puede marcar la diferencia entre quedarnos atrapados en el bucle mental o empezar a calmar el sistema nervioso.
Una vez localizado el foco de la inquietud, el siguiente paso es preguntarse cuál sería el peor escenario posible si ese miedo se hiciera realidad. Desde lo catastrófico (“voy a morir”) hasta lo más económico (“la bolsa se va a cero”), poner nombre al temor extremo sirve para dimensionarlo. Y después, viene una pregunta clave: ¿cuál es la probabilidad real de que eso ocurra?
El ejercicio continúa con una cuarta pregunta esencial: ¿qué haría si eso ocurriera? Anotar una respuesta concreta aporta una sensación de control que la ansiedad, por definición, tiende a arrebatar. Porque sí, casi siempre hay algo que podemos hacer. Desde buscar ayuda profesional hasta iniciar un tratamiento o asumir un cambio, saber que existe una acción posible convierte la angustia difusa en un miedo que puede ser gestionado.
La respiración puede ser de gran ayuda. (Pexels / Valeria Ushakova)
Cuando este proceso se repite con regularidad, Brooks asegura que es posible reducir la activación del sistema límbico, el área del cerebro implicada en las emociones intensas. De este modo, el sistema nervioso deja de estar en modo alerta constante. Según el doctor, este hábito incluso ayuda a calmar el eje HPA, responsable de la respuesta al estrés, y mejora la calidad del sueño.
Además de este método de reflexión guiada, Brooks menciona otras herramientas complementarias como la respiración controlada o técnicas fisiológicas sencillas, pero destaca este enfoque por su capacidad de ofrecer resultados tangibles y duraderos. Un ejercicio que no requiere más que cinco minutos, un papel y algo de honestidad.
La ansiedad, ese malestar difuso que tantas veces se instala sin pedir permiso, puede parecer incontrolable. Pero según el doctor Arthur C. Brooks, profesor y experto en bienestar emocional, aprender a nombrar con precisión lo que sentimos puede marcar la diferencia entre quedarnos atrapados en el bucle mental o empezar a calmar el sistema nervioso.