Los planes de verano se llenan de chiringuitos en la playa, verbenas de pueblo, festivales de música o terrazas para el 'afterwork', donde proliferan el tinto de verano, una cerveza bien fría o ese vino rosado tan fresquito. Sin embargo, el alcohol no es un buen aliado de la salud, como demuestran numerosos estudios. De ahí que muchos expertos en salud y nutrición aboguen por la tolerancia cero ante este tipo de bebidas.
La opinión de Pablo Ojeda sobre tomar una cerveza, de manera puntual. (Pexels / Pavel Danilyuk)
Así, ha explicado que tras una publicación en su perfil de Instagram ha respondido a todos aquellos que le preguntan "¿oye, Pablo, cuánto sería un consumo razonable de cerveza y cuándo es demasiado?". Una materia sobre la que ha revelado que, según su valoración profesional, no se trata de beber todos los días, ni de tomarse una caña con cualquier excusa.
Sin embargo, sí ha explicado que "una cerveza el fin de semana, de forma esporádica, si el motivo es juntarte con los tuyos, compartir, reír y disfrutar, eso puede formar parte de un estilo de vida equilibrado". Unas palabras tras las que ha hecho alusión a un estudio de la Universidad de Navarra donde se concluyó que beber ocasionalmente en contextos sociales no tiene efectos negativos si llevas un estilo de vida saludable.
Las palabras de Ojeda sobre la cerveza
Por ello, para Pablo Ojeda la clave no está en esa "cerveza puntual", sino en cómo se cuida la salud el resto del tiempo. "Lo que quiero dejar claro es que si vas a beber, debes hacerlo con moderación y acompañado de comida, como nos caracteriza a los españoles. Lo que frena tu progreso no es la cerveza con tu amiga, sino el conjunto de hábitos negativos que repiten cada día sin darte cuenta", añade en su vídeo.
Una revelación que casa con otras investigaciones, como la de la Universidad de Pittsburgh. Aunque el consumo de alcohol está vinculado a numerosos riesgos para la salud, diversos estudios han demostrado que tomar una copa de vino o una cerveza de forma puntual, especialmente en compañía, puede tener efectos positivos a nivel psicológico. Ese tiempo con amigos o familia se asocia con menor riesgo de depresión, mayor bienestar emocional y fortalecimiento de los lazos sociales.
Además, compartir una bebida en un contexto relajado y social puede reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y favorecer la conexión interpersonal, siempre y cuando se mantenga dentro de los límites de moderación y no se utilice como vía de escape emocional. Sin olvidar que al volante, la única cifra válida es el 0,0%.
Los planes de verano se llenan de chiringuitos en la playa, verbenas de pueblo, festivales de música o terrazas para el 'afterwork', donde proliferan el tinto de verano, una cerveza bien fría o ese vino rosado tan fresquito. Sin embargo, el alcohol no es un buen aliado de la salud, como demuestran numerosos estudios. De ahí que muchos expertos en salud y nutrición aboguen por la tolerancia cero ante este tipo de bebidas.