Con la llegada del verano, muchas personas buscan formas sencillas, saludables y sostenibles de perder peso sin necesidad de inscribirse en un gimnasio o seguir dietas restrictivas. En este contexto, un informe publicado por ‘Harvard Health Publishing’, en colaboración con la doctora Lauren E. Elson, instructora de medicina física y rehabilitación en la Escuela de Medicina de Harvard, destaca una herramienta eficaz, gratuita y al alcance de todos: caminar.
Lo que dice de nosotras la postura que adoptamos al caminar. (Pexels)
Pero los beneficios no se limitan al corazón: caminar regularmente también ayuda a disminuir la presión arterial, controlar los niveles de colesterol, prevenir la diabetes y algunos tipos de cáncer, y mejorar la salud mental. Se trata, como define el director de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU., Dr. Thomas Frieden, de “el remedio más parecido a una medicina milagrosa”.
En términos de pérdida de peso, incluso caminatas cortas pueden tener impacto. Un estudio realizado por la Universidad de Utah reveló que cada minuto de caminata rápida realizado por mujeres a lo largo del día reducía su riesgo de obesidad en un 5%. Esta evidencia refuerza la idea de que no es necesario contar con largos bloques de tiempo para moverse: pequeñas acciones suman, y mucho.
Caminar libera endorfinas que son clave para sentirnos mejor anímica y mentalmente. (Pexels)
Además de los beneficios físicos, caminar influye directamente en el bienestar emocional. La actividad estimula la liberación de endorfinas, alivia el estrés y puede ser tan eficaz como los medicamentos para combatir la depresión leve o moderada, según múltiples estudios. Salir a caminar también puede aclarar la mente y mejorar la concentración, convirtiéndose en una herramienta útil para la resolución de problemas o la toma de decisiones.
Más allá de lo individual, caminar también tiene un impacto comunitario. Las investigaciones muestran que cuando más personas caminan en sus barrios, disminuyen los niveles de criminalidad y mejora la economía local. Incluso puede fortalecer los lazos familiares si se convierte en un hábito compartido, como dar un paseo en familia después de cenar.
Con la llegada del verano, muchas personas buscan formas sencillas, saludables y sostenibles de perder peso sin necesidad de inscribirse en un gimnasio o seguir dietas restrictivas. En este contexto, un informe publicado por ‘Harvard Health Publishing’, en colaboración con la doctora Lauren E. Elson, instructora de medicina física y rehabilitación en la Escuela de Medicina de Harvard, destaca una herramienta eficaz, gratuita y al alcance de todos: caminar.