En una de sus últimas publicaciones, las expertas explican que el estrés de los padres puede impactar significativamente y perjudicar a los hijos: "Tu hijo aprende a manejar el estrés observándote a ti, si ve respuestas impulsivas, ansiedad extrema o irritabilidad constante puede seguir esas mismas estrategias".
"En cambio, si manejas el estrés con calma y comunicación los niños pueden desarrollar una mejor regulación emocional", tal y como apunta la experta. Y es que no hay que olvidar que los niños son esponjas y nos observan constantemente aprendiendo de nuestros comportamientos.
Por ello es vital que, ante situaciones estresantes, les demos un buen ejemplo sobre cómo manejarlas. Para ello será necesario establecer una comunicación activa y abierta, manteniendo la calma en todo momento, para que nuestros hijos desarrollen una buena gestión emocional al respecto.
Cómo enseñarles a gestionar el estrés. (Pexels)
Y es que para que nuestros hijos tengan una buena gestión del estrés, algo que será clave para su desarrollo emocional y personal, es necesario que como padres o tutores les enseñemos que es normal sentirse estresados pero que es una sensación que se puede manejar. Esto les ayudará a desarrollar inteligencia emocional, empatía y resiliencia de cara al futuro.
Y es que, cuando como adultos gestionamos bien el estrés, les estamos enseñando que está bien reconocer lo que sentimos, que no siempre hay que reaccionar de forma impulsiva, que se pueden buscar soluciones a los problemas al igual que expresar nuestro malestar sin necesidad de herir a los demás y que pedir ayuda cuando algo nos sobrepase es la mejor manera de poder acabar con el estrés o, al menos, poder gestionarlo de una mejor manera.