Perder peso de forma saludable y sostenible es posible, y no hace falta recurrir a dietas extremas. Un equipo de investigadores de la Universidad Rovira i Virgili (URV) ha demostrado que seguir una dieta mediterránea hipocalórica acompañada de ejercicio diario no solo facilita la pérdida de peso, sino que también mejora la salud metabólica, cardiovascular y ósea. Así lo confirma el estudio PREDIMED-Plus, en el que han participado más de 600 personas con obesidad o sobrepeso y síndrome metabólico, con resultados prometedores tras un año de seguimiento.
La investigación, publicada en la revista Diabetes Care, destaca que los beneficios de este estilo de vida no son pasajeros y se mantienen en el tiempo, lo que la convierte en una estrategia eficaz y realista para quienes buscan cuidarse de forma integral.
Perder peso (iStock)
Perder peso sin recuperarlo y ganar salud
Uno de los hallazgos más interesantes del estudio es que el 33,7% de los participantes que siguieron esta dieta mediterránea baja en calorías y mantuvieron una rutina de actividad física diaria lograron perder al menos un 5% de su peso corporal en 12 meses, un resultado clínicamente significativo que se mantuvo con el tiempo.
Pero los beneficios no se quedan en la báscula. El equipo investigador, liderado por el doctor Jordi Salas-Salvadó, también observó mejoras en el metabolismo de la glucosa y una reducción en los niveles de inflamación, especialmente en personas con diabetes o con riesgo de desarrollarla.
No se trata de eliminar grupos de alimentos, contar calorías al milímetro o pasar hambre. Esta versión de la dieta mediterránea mantiene sus principios básicos —frutas, verduras, legumbres, aceite de oliva virgen extra, frutos secos, pescado y cereales integrales— pero ajustando la cantidad de calorías a las necesidades individuales de cada persona.
Además, se complementa con ejercicio físico diario y con un acompañamiento psicológico y conductual para ayudar a mantener los hábitos a largo plazo. En palabras de los responsables del estudio, se trata de “una intervención de estilo de vida realista, sostenible y eficaz, incluso en pacientes de entre 55 y 75 años”.
Cenar huevo o pescado puede ayudarte a perder peso. (Pexels / Ksenia Chernaya)
El estudio, financiado por el Instituto de Salud Carlos III y cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, forma parte de un ensayo clínico nacional a gran escala en el que han participado 6.874 personas en todo el país. Su diseño se basa en intervenciones reales, prácticas y adaptadas a la vida cotidiana, algo especialmente relevante si buscas una forma saludable de cuidarte sin complicarte la vida.
Perder peso de forma saludable y sostenible es posible, y no hace falta recurrir a dietas extremas. Un equipo de investigadores de la Universidad Rovira i Virgili (URV) ha demostrado que seguir una dieta mediterránea hipocalórica acompañada de ejercicio diario no solo facilita la pérdida de peso, sino que también mejora la salud metabólica, cardiovascular y ósea. Así lo confirma el estudio PREDIMED-Plus, en el que han participado más de 600 personas con obesidad o sobrepeso y síndrome metabólico, con resultados prometedores tras un año de seguimiento.