La retención de líquidos es uno de los síntomas más habituales (y molestos) durante la menopausia. Cambios hormonales, especialmente la caída de los estrógenos, afectan directamente al equilibrio hídrico del cuerpo, provocando esa incómoda sensación de hinchazón en piernas, tobillos, abdomen o manos. Pero lo que muchas mujeres no saben es que hay tres hábitos cotidianos que pueden empeorar aún más esta situación… y uno de ellos lo haces casi sin darte cuenta.
Según explica la dietista-nutricionista Noemí Esteller, en el artículo '¿Retención de líquidos o gas?', publicado por la Academia Española de Nutrición y Dietética, el sedentarismo es una de las principales causas del edema secundario, el tipo más común de retención no patológica. Permanecer muchas horas sentada o de pie sin moverse dificulta el retorno venoso y favorece la acumulación de líquidos.
El sedentarismo puede favorecer la retención de líquidos. (Freepik)
El segundo gran desencadenante es el consumo excesivo de sal, especialmente la “oculta” en alimentos procesados. Esteller advierte que muchos productos como embutidos, conservas, precocinados o snacks contienen elevadas dosis de sodio, que favorecen la retención de líquidos. Una alimentación basada en productos frescos y con preparaciones sencillas es la mejor aliada para contrarrestarlo.
La hidratación es fundamental para evitar la retención de líquidos. (Freepik)
Por último, uno de los errores más comunes —y menos intuitivos— es beber poca agua. La experta señala que, paradójicamente, cuando el cuerpo percibe que no está recibiendo suficiente hidratación, activa mecanismos para conservar líquidos. Beber agua de forma constante, junto con frutas y verduras ricas en agua, ayuda al organismo a eliminar el exceso y mantener un equilibrio saludable.
Como podemos ver, pequeños cambios de hábitos pueden tener un gran impacto en cómo se gestiona la retención de líquidos durante la menopausia. Y si los síntomas se agravan o persisten, siempre es recomendable consultar con un profesional sanitario para descartar causas médicas subyacentes.
La retención de líquidos es uno de los síntomas más habituales (y molestos) durante la menopausia. Cambios hormonales, especialmente la caída de los estrógenos, afectan directamente al equilibrio hídrico del cuerpo, provocando esa incómoda sensación de hinchazón en piernas, tobillos, abdomen o manos. Pero lo que muchas mujeres no saben es que hay tres hábitos cotidianos que pueden empeorar aún más esta situación… y uno de ellos lo haces casi sin darte cuenta.