La mayoría de dueños de perros desearía que la tecnología avanzara hasta lograr un comunicador humano-canino. Así, podrían conocer qué piensa su adorado perro o qué necesita en todo momento. Por el momento esto es ciencia ficción, pero sí existen ciertas herramientas que pueden ayudarte a comprender el comportamiento del peludo de la casa.
Los perros buscan delimitar su territorio. (Pexels/Willian Santos)
Aunque hay varias razones para que el perro se tumbe y de vueltas por el suelo, Mariano García asegura que normalmente es una forma sutil pero clara de marcar territorio. A través de un vídeo en sus redes sociales, ha analizado una escena entre dos perros donde esto ocurre, sirviendo como listrativo ejemplo.
Budín (un perro que ladra para reclamar espacio) usa ladridos para reclamar la atención. Mientras, la negra (el perro que observa) opta por revolcarse, un acto instintivo con una función territorial y delimitativa. "Se va a revolcar para marcar territorio y delimitar el espacio entre ella y Budín", ha asegurado el experto.
De hecho, es importante señalar que no es un mensaje no agresivo, pero sí directo: define su espacio sin recurrir a confrontación vocal. Un comportamiento que ha sido analizado en diferentes ocasiones por la ciencia, que lo definen también como un comportamiento instintivo heredado de los lobos. Así, al frotarse contra el suelo, puede dejar las glándulas odoríferas del perro impregnadas en el entorno circundante, marcando espacio.
A ello se suman otras utilidades, como revelan Patricia López y James Wilson, etólogos asociados al American College of Veterinary Behaviorists, explicaron, como recoge la BBC, que revolcarse en olores fuertes también tiene funciones de camuflaje como de comunicación social. Así, es un gesto que sirve para diferentes situaciones dentro del comportamiento saludable de los canes.
La mayoría de dueños de perros desearía que la tecnología avanzara hasta lograr un comunicador humano-canino. Así, podrían conocer qué piensa su adorado perro o qué necesita en todo momento. Por el momento esto es ciencia ficción, pero sí existen ciertas herramientas que pueden ayudarte a comprender el comportamiento del peludo de la casa.