Es noticia
Menú
Elizabeth Clapés, psicóloga: "Tienes que fijarte en los ojos te miran, porque cuando buscas la validación en personas que te tratan mal, estás viéndote a través de los ojos de esa persona"
  1. Vida saludable
quererse uno mismo

Elizabeth Clapés, psicóloga: "Tienes que fijarte en los ojos te miran, porque cuando buscas la validación en personas que te tratan mal, estás viéndote a través de los ojos de esa persona"

¿Por qué seguimos buscando aprobación de quienes nos hacen sentir pequeños? ¿Por qué nos esforzamos por gustar justo a quien no nos valora?

Foto: Elisabeth Clapés (Instagram / @esmipsicologa)
Elisabeth Clapés (Instagram / @esmipsicologa)

¿Por qué seguimos buscando aprobación de quienes nos hacen sentir pequeños? ¿Por qué nos esforzamos por gustar justo a quien no nos valora? Elizabeth Clapés, psicóloga, pone el foco en una de las trampas emocionales más comunes (y más dañinas). Vivir buscando validación externa, especialmente de personas que no nos tratan bien.

"Tienes que fijarte mucho a través de qué ojos te miran", explica Clapés. Según la psicóloga, muchas personas terminan valorándose a sí mismas según el criterio de quienes las desprecian, ignoran o maltratan emocionalmente. “Cuando buscas la validación en personas que te tratan mal, estás viéndote a través de los ojos de esa persona”, añade. El problema es que esa mirada nunca es justa ni generosa.

La necesidad de aprobación no surge de la nada. Clapés explica que en muchos casos es una secuela de relaciones tempranas en las que el afecto se condicionaba al rendimiento, al buen comportamiento o al cumplimiento de expectativas externas. Así, desde pequeños aprendemos que “valer” depende de lo que el otro opine de nosotros, no de cómo nos sentimos con nosotros mismos. Y si esa figura que nos marcó emocionalmente nos trataba con dureza o indiferencia, crecemos intentando obtener esa validación que nunca llegó, muchas veces repitiendo ese patrón con nuevas personas en la adultez.

La validación externa se convierte entonces en una especie de reto: “Voy a conseguir que me veas, que me reconozcas, que me quieras”. Y cuanto más fría o inaccesible es la otra persona, más intensamente se vive ese deseo. Como si convencer a alguien que no nos valora fuese la prueba definitiva de que merecemos amor. El gran error está en pensar que si logramos gustar a quien nos trata mal, eso nos hará sentir valiosos.

placeholder (cagla.jpeg/Pexels)
(cagla.jpeg/Pexels)

Pero no funciona así. Esa mirada distorsionada no cambia, y el precio por intentar forzarla es muy alto, el desgaste y la frustración dan paso a una autoestima cada vez más dañada. Clapés insiste en que esto no es solo una elección consciente, sino un patrón profundamente arraigado en nuestra forma de vincularnos. Muchas personas no saben verse a sí mismas si no es a través de la aprobación ajena, y eso las deja vulnerables ante relaciones desiguales o incluso tóxicas.

La solución empieza por cambiar el enfoque. Por dejar de mendigar validación en ojos que no saben mirar con amor. Por recordar que uno no vale más por convencer a quien no sabe ver, sino por rodearse de quienes ya reconocen ese valor sin que haya que ganárselo.

¿Por qué seguimos buscando aprobación de quienes nos hacen sentir pequeños? ¿Por qué nos esforzamos por gustar justo a quien no nos valora? Elizabeth Clapés, psicóloga, pone el foco en una de las trampas emocionales más comunes (y más dañinas). Vivir buscando validación externa, especialmente de personas que no nos tratan bien.

Relaciones de pareja Psicología Bienestar
El redactor recomienda