Una de las primeras recomendaciones es evitar los paseos durante las horas centrales del día. El asfalto puede alcanzar temperaturas superiores a los 60 grados, lo que puede dañar seriamente las almohadillas de los perros. Lo ideal es salir a primera hora de la mañana o a última de la tarde, cuando el ambiente está más fresco. Y si tenemos dudas, podemos hacer la prueba del dorso de la mano: si nosotros no podemos aguantar cinco segundos sobre el suelo, ellos tampoco. Asimismo, el agua debe estar siempre disponible, limpia y fresca. Por ello, cambiarla varias veces al día es clave para mantener una buena hidratación. En el caso de los gatos, que beben menos por naturaleza, podemos colocar varios recipientes en distintos puntos de la casa o incluso añadir un poco de caldo natural (sin sal ni cebolla) para estimularles.
Debemos evitar sacarles a pasear a las horas más calurosas del día. (Pexels)
Los espacios ventilados, con sombra y alejados de corrientes de aire directo, son imprescindibles. Si nuestra mascota vive en el exterior, es fundamental que tenga un refugio donde resguardarse del sol. Los ventiladores pueden ayudar, pero sin apuntar directamente al animal. Y ojo con los golpes de calor: si notamos jadeoexcesivo, debilidad, vómitos o encías muy rojas, debemos acudir al veterinario de inmediato. De esta misma forma, debemos evitar los cortes de pelo extremos. Aunque pensemos que “menos pelo, menos calor”, muchas razas necesitan su manto para protegerse tanto del sol como del calor. Un buen cepillado regular ayuda más que un rapado radical. Por último, podemos preparar pequeños trucos caseros para refrescarles: desde alfombrillas frías, paños húmedos sobre el lomo o juguetes rellenos con hielo o comida congelada. Los gatos también agradecerán una toalla fresquita o una caja en un rincón sombreado donde poder echarse.
Ellos no pueden decirnos con palabras que lo están pasando mal, pero con un poco de observación —y mucho mimo— podemos ayudarles a llevar mejor el verano, que no deja de ser muy pesado para todos.