Mito o realidad: Boticaria García explica si la fruta de postre puede fermentar en tu estómago
Un clásico de las sobremesas vuelve a debate: ¿es cierto que la fruta, tomada después de comer, provoca fermentación y gases? La ciencia y los expertos lo aclaran
La fruta tiene muchos beneficios. (Freepik / marymarkevich)
Entre los mitos más repetidos sobre alimentación hay uno que lleva décadas circulando: comer fruta justo después de las comidas provocaría que esta fermentase en el estómago, causando gases e hinchazón. Una creencia tan extendida como polémica, que todavía hoy genera dudas en quienes buscan combinar salud y buen hábito alimenticio.
En sus redes sociales, la farmacéutica y experta en nutrición Boticaria García desmonta esta idea, explicando que, aunque tiene una pequeña base real, no ocurre como muchos imaginan. Para que haya fermentación, recuerda, hacen falta bacterias, y el estómago, con un pH muy ácido —entre 1 y 3—, no es precisamente el lugar idóneo para ellas. “Prefieren irse más abajo, al colon”, apunta, donde el ambiente es más neutro y sí puede producirse ese proceso. Además, aclara que el estómago no funciona como “la cola de la pescadería” en la que los alimentos esperan en capas; allí todo se mezcla y se digiere de forma conjunta.
El problema puede aparecer en personas con digestiones sensibles. Algunas frutas, sobre todo las ricas en fructosa o con ciertos azúcares conocidos como FODMAPs, no se absorben correctamente en el intestino delgado y llegan al colon, donde las bacterias las fermentan, generando gases o hinchazón. Esto puede ocurrir en casos como el síndrome de intestino irritable o el sobrecrecimiento bacteriano (SIBO).
Para el resto de la población, asegura, no hay razón para evitar la fruta de postre. De hecho, puede ser un aliado para mejorar el tránsito intestinal y favorecer la saciedad, además de aportar vitaminas y fibra. Su conclusión es clara: la fruta, tomada al final de la comida, no fermenta en el estómago en personas sanas. El mito, por tanto, queda desmontado para la gran mayoría.
La experta explica cuando la fruta puede fermentar. (Freepik / KamranAydinov)
De todas maneras debemos tener precaución ante los contenidos divulgafos en redes sociales. Como siempre, para recibir orientación adaptada a las necesidades de cada persona, lo más recomendable es acudir a un profesional de la salud que nos asesore teniendo en cuenta nuestras circunstancias personales.
Entre los mitos más repetidos sobre alimentación hay uno que lleva décadas circulando: comer fruta justo después de las comidas provocaría que esta fermentase en el estómago, causando gases e hinchazón. Una creencia tan extendida como polémica, que todavía hoy genera dudas en quienes buscan combinar salud y buen hábito alimenticio.