El verano es una de las épocas más esperadas del año para disfrutar de paseos más largos, excursiones al aire libre y tardes de relax junto a nuestra mascota. Sin embargo, el calor y las condiciones propias de esta estación también pueden suponer un riesgo para la salud de los perros. Más allá de los cuidados evidentes, como proporcionarles agua fresca o evitar las horas de más sol, existen otros aspectos menos conocidos pero igual de importantes para garantizar su bienestar.
1. Revisar la temperatura del suelo antes de pasear
El asfalto y las aceras pueden alcanzar temperaturas muy elevadas que queman las almohadillas de las patas. Un truco sencillo para saber si es seguro es colocar el dorso de la mano sobre el suelo durante 5 segundos: si quema, es mejor esperar o elegir zonas con sombra y césped.
Descubre qué hay detrás de este gesto de tu perro, según el experto. (Pexels/Valeria Boltneva )
2. Ajustar la alimentación a la estación
El calor puede disminuir el apetito de algunos perros, pero también aumenta su gasto de energía si realizan más actividad. Los veterinarios recomiendan ofrecer raciones algo más pequeñas y ligeras en las horas más frescas, e incluso introducir alimentos húmedos para mejorar la hidratación.
3. Vigilar los signos de golpe de calor
Babeo excesivo, jadeo intenso, letargo o tambaleos son señales de que el perro puede estar sufriendo un golpe de calor, una urgencia veterinaria que puede ser mortal. Mantenerlos en lugares ventilados y nunca dejarlos dentro de un coche, aunque sea por pocos minutos, es fundamental.
Los perros buscan delimitar su territorio. (Pexels/Willian Santos )
4. Protección frente a parásitos
En verano aumentan las pulgas, garrapatas y mosquitos transmisores de enfermedades como la leishmaniosis. Aplicar tratamientos antiparasitarios con regularidad y revisar su pelaje después de cada paseo es clave para prevenir infecciones y problemas de salud.
5. Espacios frescos y descanso adecuado
Aunque pueda parecer que aguantan bien el calor, los perros también necesitan un lugar fresco y cómodo para descansar. Las camas elevadas, alfombrillas refrigerantes o simplemente una zona a la sombra con buena ventilación marcan la diferencia para que puedan recuperarse después de la actividad.
El verano es una de las épocas más esperadas del año para disfrutar de paseos más largos, excursiones al aire libre y tardes de relax junto a nuestra mascota. Sin embargo, el calor y las condiciones propias de esta estación también pueden suponer un riesgo para la salud de los perros. Más allá de los cuidados evidentes, como proporcionarles agua fresca o evitar las horas de más sol, existen otros aspectos menos conocidos pero igual de importantes para garantizar su bienestar.