En una época en la que todo parece pedirnos cambios radicales y mejoras permanentes, no es extraño sentirse atrapado por la presión de “ser mejor” o “estar tranquilo” todo el tiempo. Esa exigencia constante, lejos de relajarnos, muchas veces nos sumerge en una espiral de ansiedad. Pero desde Japón llega una propuesta minimalista y profundamente efectiva para quienes sienten que el futuro se vuelve demasiado grande: un pacto de tan solo 24 horas.
La clave está en un mantra de tres palabras: Solo por hoy. Lejos de ser una moda pasajera, esta frase forma parte de los cinco principios del Reiki, formulados por el maestro Mikao Usui a principios del siglo XX. Aunque el Reiki como terapia no cuenta con respaldo científico sólido, su filosofía ha encontrado eco en la psicología moderna. El término original, Kyō dake wa, invita a centrar la atención en el presente sin la carga de un compromiso “para siempre”.
Vida larga, próspera y feliz gracias al ikigai japonés. (Ryutaro Tsukata para Pexels)
Cada uno de estos principios coincide con hallazgos que la ciencia respalda. De hecho, la American Psychological Association señala que acotar los objetivos a periodos cortos disminuye la percepción de amenaza y favorece el autocontrol emocional, algo que ayuda a mantener a raya la sobreactivación de la amígdala, el centro cerebral asociado al miedo.
Otro de los preceptos, “Solo por hoy, sé agradecido”, se alinea con las investigaciones del Greater Good Science Center de la Universidad de California, Berkeley, que vinculan la gratitud diaria con una mayor producción de dopamina y una reducción del cortisol, la hormona del estrés. El resultado: mejor ánimo y mejor sueño.
Por su parte, expertos en psicología positiva, han demostrado que los actos de amabilidad incrementan la liberación de oxitocina, reforzando las conexiones sociales y disminuyendo la tensión mental. De este modo, incorporar este truco japonés al día a día es sencillo: repetir mentalmente los principios al despertar, colocarlos en un post-it a la vista o recurrir a ellos como ancla mental en momentos de ansiedad.
En una época en la que todo parece pedirnos cambios radicales y mejoras permanentes, no es extraño sentirse atrapado por la presión de “ser mejor” o “estar tranquilo” todo el tiempo. Esa exigencia constante, lejos de relajarnos, muchas veces nos sumerge en una espiral de ansiedad. Pero desde Japón llega una propuesta minimalista y profundamente efectiva para quienes sienten que el futuro se vuelve demasiado grande: un pacto de tan solo 24 horas.