Transmitir seguridad no depende únicamente de las palabras, sino también del lenguaje corporal. Así lo explica Juan Manuel García, experto en comunicación no verbal, en un vídeo en el que desgrana las claves para proyectar confianza y credibilidad en cualquier interacción. Según señala, ser uno mismo es el punto de partida, pero existen ciertos gestos y actitudes que pueden potenciar el mensaje y lograr que el interlocutor perciba a la otra persona como alguien seguro de sí mismo.
Esta visualización directa debe ser natural y no intimidatoria, evitando movimientos eléctricos de los ojos o distracciones externas. Un simple vistazo al reloj, al móvil o al smartwatch puede dar la impresión de que hay algo más importante que la conversación y romper la conexión establecida.
Otro recurso poderoso es la elevación de cejas. Este pequeño gesto, explica García, transmite acogida y genera una impresión positiva en el primer contacto. Citando al exagente del FBI Joe Navarro, recuerda que levantar las cejas cuando se recibe a alguien es un signo de interés y agrado, mientras que no hacerlo puede interpretarse como indiferencia. En ese mismo sentido, la sonrisa adquiere un papel protagonista: no basta con la sonrisa social y cortés, sino que debe ser genuina, implicando ojos y pómulos. “Sonreír con toda la cara es lo que realmente transmite cercanía y confianza”, subraya.
El experto en ciencias del comportamiento, Juan Manuel García. (Instagram/ @cienciasdelcomportamiento)
El apretón de manos también es un gesto clave. Aunque cada vez menos frecuente en contextos virtuales, en los encuentros presenciales sigue siendo determinante. García recomienda que sea firme y acompañado de una sonrisa, porque esa combinación refuerza la sensación de seguridad y transmite energía positiva al interlocutor.
En definitiva, las tres claves que resumen la postura de una persona segura son la elevación de cejas en el primer contacto, la orientación plena del cuerpo hacia el interlocutor y la sonrisa auténtica. A estos gestos puede añadirse un apretón de manos firme para reforzar la conexión. Para García, el secreto reside en que la autenticidad del mensaje verbal se vea respaldada por un lenguaje corporal coherente. Solo así la otra persona percibirá seguridad, confianza y credibilidad.
Transmitir seguridad no depende únicamente de las palabras, sino también del lenguaje corporal. Así lo explica Juan Manuel García, experto en comunicación no verbal, en un vídeo en el que desgrana las claves para proyectar confianza y credibilidad en cualquier interacción. Según señala, ser uno mismo es el punto de partida, pero existen ciertos gestos y actitudes que pueden potenciar el mensaje y lograr que el interlocutor perciba a la otra persona como alguien seguro de sí mismo.