David Callejo, médico y anestesista: "Muchas veces nos parece que tenemos hambre y en realidad tenemos sed"
El mensaje es sencillo: beber agua no solo ayuda al organismo a funcionar correctamente, sino que también puede marcar la diferencia en nuestro bienestar emocional
David Callejo Crespo, médico anestesista y divulgador en salud. (TikTok)
Con la temporada estival muy presente y las notables olas de calor, los expertos en salud recuerdan la importancia de mantenerse hidratados. En esta misma línea, el médico y anestesista David Callejo, muy activo en redes sociales, ha lanzado un mensaje claro en uno de sus últimos vídeos: lo que muchas veces interpretamos como hambre, en realidad es una señal de sed.
Tal y como hemos encontrado en su cuenta de Instagram; “¿quién necesita beber agua urgentemente para mejorar su mal humor?”, plantea el especialista en tono cercano. Y es que, según explica en esta publicación, el cerebro puede confundir ambas sensaciones, lo que no solo afecta a la energía, sino también al estado de ánimo.
Uno de los interrogantes más habituales que reciben los médicos en verano es la cantidad exacta de agua que deberíamos beber. Callejo recuerda que no existe una cifra universal, ya que las necesidades varían en función de factores como el calor ambiental, la práctica de ejercicio físico o incluso el tipo de alimentación que se siga. Además, señala que entre un 20 y un 30% del agua que consumimos proviene directamente de los alimentos, por lo que la dieta también influye en la hidratación.
El especialista insiste en dos recomendaciones sencillas para sobrellevar las altas temperaturas. La primera: no esperar a tener sed para beber. “Conviene llevar siempre una botella a mano y dar pequeños sorbos de manera constante”, apunta. La segunda: prestar atención al color de la orina. Si esta se muestra oscura, es una señal de que ya se ha alcanzado un nivel de deshidratación. Lo ideal es que sea transparente o de un tono amarillo claro.
Más allá de los consejos médicos, Callejo recuerda que la falta de agua puede manifestarse en forma de irritabilidad, cansancio o incluso mal humor. Por ello, recomienda hidratarse de forma regular a lo largo del día, especialmente en periodos de calor intenso como el actual.
El mensaje es sencillo: beber agua no solo ayuda al organismo a funcionar correctamente, sino que también puede marcar la diferencia en nuestro bienestar emocional. Tal vez ese antojo repentino o ese bajón de energía no sean otra cosa que una llamada de atención del cuerpo pidiendo hidratación.
Con la temporada estival muy presente y las notables olas de calor, los expertos en salud recuerdan la importancia de mantenerse hidratados. En esta misma línea, el médico y anestesista David Callejo, muy activo en redes sociales, ha lanzado un mensaje claro en uno de sus últimos vídeos: lo que muchas veces interpretamos como hambre, en realidad es una señal de sed.