La regularidad intestinal es uno de los indicadores más claros de que el sistema digestivo funciona de manera adecuada. Cuando el estreñimiento aparece, lo más adecuado es revisar la dieta antes de recurrir a otras soluciones. La dietista-nutricionista Begoña Caneda recuerda que muchas veces el problema está relacionado con un bajo consumo de fibra o con hábitos de vida poco saludables.
La especialista explica que lo más recomendable es introducir los cambios de forma progresiva. Según sus palabras, “hay que ir añadiendo la fibra poco a poco” para que el cuerpo se adapte sin molestias. Esa fibra está presente en una amplia variedad de alimentos vegetales fáciles de encontrar en supermercados. Frutas frescas, verduras variadas, cereales integrales, frutos secos y legumbres son algunos de los productos que deberían formar parte de la cesta de la compra de manera habitual.
La fibra, sin embargo, no actúa sola. Caneda insiste en que la hidratación y el movimiento diario son igual de importantes. Beber agua suficiente a lo largo del día ayuda a que la fibra cumpla su función y el ejercicio regular, incluso caminar a buen ritmo, estimula de manera natural el tránsito intestinal.
Existen además alimentos que pueden servir de apoyo extra. Los probióticos como el yogur natural o el kéfir favorecen una microbiota intestinal equilibrada. Cuando esa microbiota se altera, explica la nutricionista, el estreñimiento puede agravarse. Por eso resulta útil incorporar este tipo de productos de manera frecuente en la dieta. En Aldi es posible encontrar opciones accesibles y variadas, tanto en el apartado de lácteos como en la sección de refrigerados, que permiten sumar probióticos a la alimentación diaria sin complicaciones.
Se trata de llenar la despensa y el frigorífico con alimentos vegetales ricos en fibra (iStock)
Según Caneda, se trata de llenar la despensa y el frigorífico con alimentos vegetales ricos en fibra, escoger opciones integrales en pan, pasta o arroz, añadir frutos secos en pequeñas cantidades y dar espacio a las legumbres varias veces por semana. Todo ello acompañado de yogur o kéfir para reforzar la salud intestinal, agua abundante y un estilo de vida activo.
Este conjunto de pequeños cambios ayuda no solo a aliviar el estreñimiento, también a mejorar la calidad de vida en general. La digestión se vuelve más ligera, el organismo se siente más equilibrado y la alimentación se acerca a un patrón saludable.
La regularidad intestinal es uno de los indicadores más claros de que el sistema digestivo funciona de manera adecuada. Cuando el estreñimiento aparece, lo más adecuado es revisar la dieta antes de recurrir a otras soluciones. La dietista-nutricionista Begoña Caneda recuerda que muchas veces el problema está relacionado con un bajo consumo de fibra o con hábitos de vida poco saludables.