La decoración con plantas se ha convertido en una tendencia cada vez más popular, pero quienes conviven con mascotas deben extremar las precauciones. Perros y gatos, curiosos por naturaleza, pueden morder o ingerir especies ornamentales que resultan altamente tóxicas para ellos. Según advierten veterinarios especializados, existen plantas muy comunes en hogares y jardines que pueden causar desde irritaciones leves hasta complicaciones graves e incluso la muerte en los animales.
Uno de los ejemplos más habituales es el aloe vera. Aunque su gel es ampliamente conocido por sus propiedades medicinales en humanos, la savia amarillenta que se encuentra justo debajo de la piel de sus hojas es peligrosa para los animales. El contacto o la ingestión puede provocar vómitos, diarrea, dolor abdominal, salivación excesiva e irritación de piel y mucosas.
Las azaleas figuran entre las más tóxicas para perros y gatos. Su consumo puede desencadenar vómitos prolongados, arritmias, convulsiones, ataxia —pérdida de control muscular— e incluso la muerte. Aunque las intoxicaciones por esta planta no son frecuentes, los especialistas recomiendan mantenerlas fuera del alcance de los animales en cualquier circunstancia.
Los tulipanes definen a las personas leales y comprometidas en el amor. (Pexels)
Los bulbos ornamentales, como los de tulipán, narciso o jacinto, también representan un peligro. El mordisqueo accidental de estas partes subterráneas, ya sea por juego o curiosidad, puede derivar en cuadros de gastroenteritis, vómitos y dermatitis de contacto. Los cachorros y los animales más jóvenes son especialmente vulnerables.
El croton (Codiaeum variegatum), muy utilizado por el atractivo de sus hojas, segrega un látex irritante que puede causar lesiones cutáneas, vómitos, diarrea y dolor abdominal. De manera similar, la costilla de Adán (Monstera deliciosa), otra de las favoritas en decoración, contiene sustancias que producen salivación excesiva, hinchazón facial, vómitos e irritación oral.
La decoración con plantas se ha convertido en una tendencia cada vez más popular, pero quienes conviven con mascotas deben extremar las precauciones. Perros y gatos, curiosos por naturaleza, pueden morder o ingerir especies ornamentales que resultan altamente tóxicas para ellos. Según advierten veterinarios especializados, existen plantas muy comunes en hogares y jardines que pueden causar desde irritaciones leves hasta complicaciones graves e incluso la muerte en los animales.