Isis San Juan, psicóloga: "Cuando el enfado toma el control, la comunicación se rompe pero se pueden transformar esas situaciones en una oportunidad para conectar"
Isis San Juan, psicóloga: "Cuando el enfado toma el control, la comunicación se rompe pero se pueden transformar esas situaciones en una oportunidad para conectar"
Debemos cuidar tres aspectos esenciales en una discusión que son capaces de marcar la diferencia entre una pelea destructiva y una conversación constructiva
Saber comunicarse es primordial para que una pareja prospere (iStock)
Las discusiones forman parte de la vida en pareja y la clave no está en evitarlas sino en aprender a manejarlas de manera que fortalezcan el vínculo. Así lo explica la psicóloga Isis San Juan, al recordar que cuando el enfado domina la escena la comunicación se bloquea y la distancia aumenta. Su propuesta es clara, se trata de transformar cada desacuerdo en una ocasión para conectar mejor.
San Juan plantea que las peleas suelen tener tres raíces principales que conviene revisar. El contenido, la forma y el contexto. Cada una de ellas puede marcar la diferencia entre un intercambio que desgasta o una conversación que une.
Un error habitual es atacar con frases que señalan al otro y que terminan alimentando el reproche. Frente a esto la alternativa es expresar la propia necesidad. Decir “eres un irresponsable” genera confrontación, mientras que explicar “me preocupa el dinero y me sentiría más tranquilo si habláramos de un plan de ahorro” abre espacio al diálogo.
La forma se refiere a cómo se dice. Los gestos hablan antes que las palabras y muchas veces lo hacen en contra del entendimiento. Rodar los ojos, suspirar con fastidio o atender al teléfono mientras la pareja habla muestra desconexión. La psicóloga propone practicar la escucha activa. Mirar al otro, dejar lo que se está haciendo y repetir con palabras propias lo que se ha entendido es una manera de demostrar interés real.
Gestionar discusiones de pareja. (Pexels/cottonbro studio)
El contexto es el tercer punto a tener en cuenta. Una conversación importante puede fracasar si se aborda en el momento o el lugar equivocados. Tratar temas delicados estando cansados, con hambre o delante de la familia suele generar más conflicto. Elegir un espacio tranquilo y libre de distracciones aumenta las probabilidades de que la charla tenga un efecto constructivo.
El mensaje de Isis San Juan apunta a una idea sencilla. Las discusiones no tienen por qué ser un muro dentro de la relación. Bien gestionadas pueden convertirse en un puente hacia una mayor conexión emocional.
Las discusiones forman parte de la vida en pareja y la clave no está en evitarlas sino en aprender a manejarlas de manera que fortalezcan el vínculo. Así lo explica la psicóloga Isis San Juan, al recordar que cuando el enfado domina la escena la comunicación se bloquea y la distancia aumenta. Su propuesta es clara, se trata de transformar cada desacuerdo en una ocasión para conectar mejor.